FALLATH KHATTAB

Las vivencias nos marcan, nos hacen ser lo que somos, pero está en nuestra mano elegir el camino. La familia Khattab era conocida por el hombre de la casa. Autoritario y serio, era algo común en los hombres, el peso de llevar la familia solo está bien visto en los hombres, mientras las mujeres se quedaban en casa cuidando a los niños, atendiendo el hogar, haciendo de comer.
El 23 de abril de 1986 nació el primogénito de la familia Khattab, Fallath. Un chico de piel morena, ojos marrones y pelo castaño.
Había alegría en la familia, desde bien pequeño metido en problemas, cabezón y con un pequeño don para los vehículos.
Era complicado allí donde vivía tener muchos lujos, pero no vivían mal. Su padre era carnicero y en Faisalabad que era donde vivían, pocas personas eran tan conocidas como Costel Khattab, el padre de Fallath.
La calle concurrida, siempre la tienda llena de gente, trato amable, atento, toda la vida allí, así que conocido y querido.
Cuando nació Fallath, sus padres ya tenían planeada toda su vida, iba a estar aprendiendo de su padre en la carnicería, y en cuanto pudieran abrirán otra para expandirse, y así pudiera tener su propio negocio y poder salir adelante, con su futura mujer. También tenían planeado que se casara con la hija de una amistad cercana a la vivienda.
En aquella barriada estaban también los primos de Fallath, la familia Wahed. El padre trabajaba para el ejército, y tenían varios hijos, entre ellos Nasir y Rashid.
Fallath se llevaba genial con ellos, siendo el mayor por 3 años. Crecieron casi a la par, e iban en muchas ocasiones a todos lados juntos. Con el tiempo empezaron a separarse un poco más, pero siempre se tenían ese respeto y aprecio que desde jóvenes cultivaron.
Mientras Fallath se dedicó más a aprender sobre los vehículos, y a ser un gandul. Nasir que era mayor que Rashid, era padre a temprana edad.
Fallath no quería eso, no quería tener un matrimonio tan joven, sus padres sentían decepción, y la familia de la mujer con la que iba a casarse según el plan, más aún.
Con 15 años decidieron que no era edad para poder decidir algo tan importante, y acabaron decidiendo sus padres por él. Ese día fue el primero y el último que pasó como familia.
Se despidió de los suyos, y se fue a EEUU gracias a unos contactos que tiene de cuando robaba algún coche, o transportaba material.
Es un hombre bueno, pero un trol, le encanta tomar el pelo a la gente, una actitud tranquila y a simple vista parece alguien que no se entera de mucho. Pero la realidad, es que te está vacilando.
Amante de los vehículos, las carreras, todo lo que es velocidad, el dinero, las armas…

Cuando llegó a Florida, rápidamente empezó a trabajar para unos hombres, limpiando coches, desmantelándolos, robando algún pedido especial… Hasta que vieron el don que tenía para huir de la policía y el manejo de cualquier coche.
Poco a poco fue creciendo y a los 16 años a punto de cumplir los 17, conoció a Marco, oyó tan bien Marco de él, que quiso conocerlo personalmente.
Marco era el jefe de una de las organizaciones criminales más grandes de Florida, situada en Miami, controlaban todo. Y cuando te digo, todo es todo, con decirte que lo llamaban El Todo. Junto a él había su mano derecha, Klaus Halsey, un Alemán que vino también huyendo de su pasado a Florida, y que Marco acogió y enseñó todo lo que sabía.
Marco era tu mejor aliado, pero tu peor pesadilla, si tenías problemas, él podía ayudarte, pero si el problema era él, mejor que salieras del país, tarde o temprano te pillaría. Nadie tosía a Marco, y mucho menos con la familia que lo respaldaba.
Klaus tenía 4 nietos, de su único hijo, más adelante te contaré sobre ellos, no te impacientes.
Trabajaba de forma rápida y eficiente. Y conforme los trabajos se iban finalizando, Fallath iba tomando más confianza con ellos. Estuvo en varias reuniones empezando muy desde abajo, con los trabajos más sucios posibles, ganándose la confianza de todos.
Con 19 años ya estaba encargándose de la compra venta de vehículos de distintos países, y ganando el dinero que tanto deseaba su padre. Enviaba dinero allí a su país, sobre todo para sus hermanos, no iba a dejarlos tirados.
En una entrega a finales de septiembre le tendieron una trampa. El trabajo era sencillo, y los traidores se dejaron ver demasiado, tanto que Marco se encargó de matar a los chivatos. Fallath intentó por todos los medios escaparse, durante más de 30 minutos con 15 patrullas, más helicóptero encima, que no dejaban que descansara. Hasta que en una calle, los pinchos terminaron con su libertad.
Le cayó varios años, que gracias a contactos y a que pertenecía al grupo de Marco se redujo a 5-6 años si se porta como dios manda.
Allí en prisión no iba a ser muy molestado, sabía moverse, tenía labia, y se encargaba de algunos chanchulos en su interior. Apenas había pakistanís en su interior, así que mientras no fueran racistas, él se llevaba bien con todo el mundo.
Al año y poco, recibió una visita de Klaus Halsey y Marco en prisión, como comprenderéis son los jefes, no van visitando a trabajadores suyos por más que los aprecien. Pero esta vez era distinto, iba a ser trasladada una chica a esa misma prisión en el área de mujeres. Era Ivy Halsey, la nieta de Klaus, que en defensa apuñaló a una persona, que por suerte no murió.
El trabajo era fácil o eso pensaba él, cuidarla lo máximo que podía. Es una mujer con una mecha corta y explosiva, así que iba a necesitar de un tope para no meterse en líos.
Si lograba que la chica saliera sin con vida de prisión, le esperaba mucho dinero a su salida de prisión.

Con el respeto que le tenía a ellos 2, como para negarse. Aceptó, proteger a una tal Ivy, morena, pelo corto, ojos azules, andares fanfarrones, llena de tatuajes.
Mientras estaba en el patio, trajeron a los nuevos, y allí parecía estar, gritó: Ivy! A por la del pelo azul!!!! HAZLO!!
La muchacha se lo quedó mirando y siguió caminando hacia su nuevo hogar temporal.
Por el resto, parece ser que la cosa fue bien, y lo primero que hizo a la hora de comer, fue reventar la cara de Blue una de las presas que mandaban en ese recinto. Ivy acabó también hecha un cristo al echarse encima otras presas, y unos días en aislamiento fueron castigo para la morena.
El tiempo fue pasando en prisión, todo va despacio, pero eres muy consciente de que día es cada día.
Ivy y Fallath hicieron buenas migas, más incluso de lo que pensaban, y empezó a haber una unión especial entre ellos 2. Se apoyaban el uno al otro, y pensando que él era quien iba a ayudarla a ella, acabó siendo recíproco esa ayuda.
Al final Ivy salió 1 año antes de finalizar toda la condena, el año que le quedaba a Fallath. Aunque se hablaban casi todos los días y ella lo visitaba a prisión.
El día que salió, lo esperó Ivy con un sultan RS tuneado hasta las trancas, y se fueron a quemar rueda por ahí perdidos.
La bienvenida a la vuelta de la libertad se celebró en el restaurante de Marco, allí todos amigos y conocidos, festejando que todo iba viento en popa.
Empezaron a trabajar juntos, Ivy y Fallath se volvieron inseparables, allí donde iba uno iba el otro.
Se encargaban de trabajos de todo tipo, esta vez ya no solo se encargaba de los coches, movía mucha droga, trabajadores, armas, había ascendido y de aquí no bajaría si no es con los pies por delante.
Ivy llevaba un tiempo con la idea de mudarse, encargarse de otra ciudad, hacer lo que Marco y Klaus han construido, pero por sí misma, sin regalos. Mientras em reuniones fumando, bebiendo, hablaban de todo lo que podían hacer, entre Ivy, Klaus el hermano de Ivy y otros trabajadores, se imaginaban llevando una organización nueva en otra ciudad.
A sus oídos llegaron noticias de Los Santos, una ciudad sin ley, sin equilibrio, con una delincuencia muy alta. Mientras que la experiencia que tienen les mostraba un camino distinto para esa ciudad.
Ivy decía: Y si nos vamos allí, mandaríamos en poco tiempo. Mientras Fallath la miraba mientras ella sonreía y se reía de lo que ella misma decía.
¡Nos podríamos llamar OBDC! Decía Ivy, y se podía escuchar a Klaus preguntar, perooo.. ¿hay fibra allí?

No tenían idea de lo que estaban empezando a organizar en sus cabezas, y el futuro que les esperaba con ello.
Pasó un tiempo y recibió una mala noticia por parte de su familia, su padre había fallecido, y en su casa lo estaban pasando mal en todos los aspectos. Él estaba desconectado de ellos, solo se hablaba con sus hermanos pequeños o con sus primos
En cuanto se enteró de la noticia, cogió su pasaporte y se fue, Ivy no podía acompañarlo, seguramente de allí no saldría bien parada. Al llegar se encontró con su madre y sus hermanos sin apenas dinero, y con lo poco ahorrado que tenían en la familia. No daba para mucho, y se volcó Fallath en ayudarles y arreglarles los papeles por si tenían que irse a EEUU con él.
Le dejó todo el dinero que pudo a su madre y prometió ir ayudándoles económicamente. Se quedó unos meses mientras arreglaba papeles, sobre todo por la carnicería que tenían, para que uno de sus hermanos que sí deseaba trabajar de ello, se quedara con el local.
El tiempo que estuvo allí, no pudo comunicarse con nadie de EEUU, imaginaros como estaban todos, sobre todo Ivy que hablaban todos los días a cada hora por teléfono. Cuando se dio cuenta de que le habían robado el teléfono y que no tenía ni un solo teléfono apuntado. Se lio una gorda, por más que buscó quien se lo robó, no pudo hacer nada.
Y así le tocó esperar hasta volver a Florida para poder contactar con ellos. En Pakistaní, se encontró con sus primos, y le estuvo explicando a lo que se dedicaba ahora. Mientras se despedían, le dio un objeto que crearon Ivy y él, en el que ponía OBDC. Si necesitas algo, ya sabes donde buscarme.

En la vuelta os podéis imaginar, Ivy le pegó un puñetazo, se creó un bulo de que había muerto, desde entonces a aprenderse los números de memoria.
Una vez en Florida, se encargaron de un grupo de Latinos amarillos, todo fue a pedir de boca, eliminar a la competencia que quiere crecer y quitar el puesto a la familia de El Todo.
Nos plantamos en 2016, los años pasaban poco a poco, Ivy junto a Fallath como pareja, al fin dieron el paso tan esperado. Amansando varios millones y escondidos para asegurarse un futuro. Y en navidades de 2016 un grupo organizado de ex trabajadores de Marco, los esperaron a la salida del restaurante, y los mataron.
Sin Klaus y sin Marco, se terminaban la paz en Florida, todas las organizaciones que esperaban crecer, aprovechaban y se descontrolaba todo. Marco quería que Ivy se encargara del negocio familiar, hasta el restaurante estaba a nombre de Ivy, lo tenía todo hablado. Pero el padre de ella no quería eso, quizás por celos de que prefirieran a su hija y no a él, o por miedo a perderla.
A escondidas después de muchas discusiones, Ivy reunió un grupo y fueron directos a por los que mataron a su abuelo y a Marco. Contactos y demás, indicaron quienes fueron, y un topo aun amigo de la familia, nos dio todo clase de detalles, a cambio, dejarlo a él con vida y que se fuera con su familia lejos. Sé que Marco habría aceptado, con tal de tener una venganza.
En el entierro, se acercó el Jefe de Policía a Ivy y por lo poco que sé de ello, tenía vía libre para esa venganza durante unas horas.

Nos preparamos, Klaus estaba en el bloque de enfrente, preparado. El resto estábamos en la entrada a la espera de que nos indicaran que podíamos entrar. Y cuando llegó el momento, aquello fue una obra de arte. Sangre por todos lados, ellos sentados, algunos lamentándose y arrepintiéndose de lo que hicieron, otros festejando. Nuestro contacto, en el suelo tapado esperando que pasara aquel infierno.
Cuando el padre de Ivy se enteró, se lio una muy grande, a tal punto, de que la discusión duró horas y horas, Ivy cogió sus cosas y se marchó. Es más que evidente, que me fui con ella, destino, Las Vegas. Mucho dinero, alcohol, drogas, y a divertirnos. Aunque íbamos con intenciones de conocer a ciertas personas allí del mundo en el que vivíamos.
Éramos 3 en total, los 2 hermanos pequeños de Ivy se quedaron para ir cuidando a la familia e informarnos de que tal íbamos.
En Las Vegas aún estaban pasando por el duelo de haber perdido a sus 2 familiares, aunque yo realmente, no tenía gran pena, lo sentía, pero ya está… Me ayudaron mucho, pero yo no lloro por nadie.
Allí empezamos a aprender como funcionaba la seguridad en los casinos, conocimos a un contacto que teníamos visto, por ser uno de los miembros de una de las organizaciones criminales mejor organizadas de Los Santos.
Teo, un chico bastante empanado pero parece de fiar, se llevaba muy bien con Ivy, y ya es raro. Después de gastarse bastante dinero en cenas, lujos, el casino… Cogieron y así de broma, empezaron a imaginarse que iban a robar el casino más importante de Las Vegas.
Hasta que empezaron a hacerse a la idea de ello, y tomarlo en serio.

Y allí estaban. Organizando la entrada y la salida del casino, Ivy empezó a ir con diferentes identidades allí, posición de las cámaras, horario de cambio de turno de trabajadores, costumbres, todo..
Estábamos ya preparados, y el día premiaba para que todo saliera bien. Habíamos contactado con unos señores, que parecían estar a la par con nosotros y en el mismo sentido. Todo estaba saliendo bien, iban vestidos de guardias y llegaron al sitio sin problemas. Cogieron todo el dinero que habían, y salieron de allí. No podían creérselo, no había mucho dinero en esas bolsas, para no dar el cante, el dinero era lo de menos. Se fueron e Ivy se quedó allí para ver la reacción de la seguridad.
Cuando empezaron a escuchar por radio que se estaba torciendo el asunto, en el intercambio, habían traicioneros. Esposaron a Fallath, Teo y a Klaus, y llamaron a la policía. Se quedaron esposados y sin poder moverse del sitio.
Ivy cogió su moto y fue a toda hostia hacia la zona de cambio de vehículo. Allí estaban atados, y con las sirenas de la policía cerca.
Ivy en un acto de ayudar, forcejeo con un policía y acabó apuñalándolo, ahí se torció todo, pillando a Fallath al querer que los demás se fueran.
Durante días se escondieron y cambiaron de aspecto para que no fueran encontrados, mientras miraban una forma de sacar a Fallath.
Cuando todo se tranquilizó más, cogieron lo justo y empezaron una misión, sacar a Fallath de prisión. Ya había estado una vez, y esta por matar a un policía, así que le esperaban 65 años de prisión. Cosa que no iban a permitir, sintiendo mucho la pérdida del policía.
Allí en la prisión de Las Vegas, duró poco, en cuanto se enteran que ha sido el culpable de que muera un policía. Cogían y lo tenían que trasladar de prisión para que esté a salvo, allí Ivy y Fallath se encargaban de localizar a contactos para poder mirar de sacarlo cuanto antes. Después de allí, lo llevaron a NY, allí el tema era más complicado, todo más serio e incluso más peligroso. La vida era más rápida y la gente rotaba muchísimo más, cosa que hacía complicado contactar con la gente. Después de mucho investigar a los 6 meses lo volvieron a mover de prisión. Esta vez a San Francisco, en enero de 2019, cada vez era todo más complicado, el tiempo no premiaba, y se quedaban sin opciones.
No podían permitir fallar, y fueron a saco, toda la carne en el asador. Comprobaron que había 2 personas que podían ser perfectas para ir a por ellos, seguratas con necesidad de dinero. Uno con su hija de 14 años con necesidades médicas y otro a punto de entrar en la ruina.
Fueron cortantes y directos, y no dieron pie a fallos. Ya muchos chascos estos últimos años, como para fallar en esta vez. San Francisco les era beneficioso, teníamos más amigos y conocidos en la zona. Vivían bien cerca de la prisión, y les permitía estar más cerca de lo organizado.
Y en noviembre de ese mismo año, se hizo. Una pelea a la hora de la cena, hacía que movieran a la gente de la zona, y el guardia que tenía la hija mala, se llevó a Fallath hacia la parte trasera de la federal.
Allí mismo estaba el camión esperando, se montó detrás y se alejó de allí. Lo demás puedes imaginadlo, Ivy y Klaus armados hasta los dientes, con un montón de personas esperando en una zona abandonada. Allí el reencuentro fue genial, pero no había tiempo para abrazos largos.
Allí en el mismo coche, estaba la opción de decidir hacia dónde seguía el camino. Es más que evidente que ganó Los Santos, y para allí que fuimos. No íbamos a ir con medias tintas, esa ciudad iba a estar manejada por OBDC.