IVY HALSEY

Nombre: Ivy Halsey
Nació: En Florida el 4 de Noviembre de 1988 – Escorpio
Personalidad: Manipuladora, directa, fría e imprevisible. Protectora con los suyos  con palabra. Está obsesionada con el poder. Tiene rasgos de sociopatía.
Que le gusta? : Adora el poder, el dinero y a su marido. El granizado de sugus, la fanta naranja y las pizzas con todo tipo de quesos. Viajar y por supuesto el tabaco, cosa que intenta dejar desde hace años. Los tatuajes, y la Colt 22 que le regaló su abuelo. Y follar, claro está…
Que odia?: Odia completamente a las mujeres florero, que se venden como objetos o tienen necesidad de enseñar carne para ser alguien o llamar la atención. Que le quiten la razón, la infidelidad y no ser ella misma la justicia. 
A que se dedica?: Su tiempo libre lo pasa en su estudio de tatuajes o tantuandose. El resto del tiempo lo dedica a la familia, a sus gustos, sus estudios y demás negocios, y dedicarle tiempo a desarrollarse en cualquier ámbito que le llame la atención.
Intención en Los Santos?: Poder, poder y más poder. Ya dije poder? Cuando se enteró de que en Los Santos reinaba el poder de los pandilleros, lo vio claro. Considera que son pandilleros de 3 al cuarto, que no tienen idea de lo que hay que hacer en una ciudad para mantener el orden y el caos en su lugar. Con intención de traer gente conocida suya para hacerse con la ciudad y retirar a la escoria que malgasta balas pudiendo usar una buena mariposa en el pecho.

Nací el 4 de noviembre del 1988, en Florida. Soy la hermana mayor de los 4, melliza de Klaus Halsey. Nos llevamos a matar pero el uno sin el otro no existiríamos. Desde bien temprano, empecé a moverme por los peores lugares de Florida, todo gracias a la protección que tenía de mi abuelo y mi padre, miembros de una de las mafias más importantes que habían en Florida. Liderado por un siciliano llamado Marco, el cual apodaban El Todo. Básicamente, nada ocurría sin que él se diera cuenta, tenía ojos en todos lados. El era la ciudad, la ley, la justicia, el todo.
Era intocable, nadie me tosía, ni a mi, ni a mis hermanos. Crecí con la idea de ser igual de respetada que Marco y mi abuelo. Mi abuelo es de Alemania, de donde se tuvo que ir sin nada al primer lugar que le acogieron. Mi abuelo el cual también se llamaba Klaus tuvo una vida muy dura y difícil, muy pronto fue padre y mi abuela murió al poco tiempo. Teniendo que quedarse él solo con el que es mi padre, un mafioso, con deudas hasta las trancas y un crío al que educar.

Por eso nuestro vínculo con Marco es tan fuerte, fue quien acogió a mi abuelo y mi padre, quien estuvo allí en las malas, también quien dio trabajo a mi familia, protección, contactos, en fin…todo.
Cuando mi padre se enteró que iba a ser padre y encima de mellizos, se formó una fiesta en el restaurante de Marco, éramos también los nietos de Marco, también era mi abuelo.
Él me enseñó junto a mi abuelo todo lo que sé, ellos me dieron la libertad de ser quien soy, la mentalidad y la fuerza de la que disfruto ahora mismo. Lo que creo y lo que defiendo, es gracias a Marco y mi abuelo.
Cuando nacimos mi abuelo Klaus y Marco no permitían que nadie subiera a la planta en la que estábamos con las enfermeras sin ser revisados, chanchullos, no me preguntes cómo era posible que le permitieran hacer eso.
La policía sabía a que se dedicaban, pero mantenían la paz, mantenían el equilibrio, un trato más que acorde a la situación en la que se vivía en Florida y más en Miami que es de donde éramos.
Parece ser que prefieren saber quien maneja todo y que esos no permitan el desmadre, que qué hayan 5 organizaciones haciendo lo que se les viene la gana. En ocasiones venía el Jefe de Policía de la zona a cenar al restaurante de Marco y quedarse hasta cerrarlo. Cuando eran alrededor de las 2 de la mañana se sentaban a hablar de sus cosas, corrupción? es posible, yo solo sé que encontraba en sus mesas muchos papeles, entre ellos cheques firmados con varios ceros.
Nací la primera, mi hermano Klaus que se llama así por mi abuelo, se quedó devorando a mi madre. Es un gordo cabrón, pero lo adoro. La niñez y la vida me trató muy bien, ojos azules y morena. Di mis primeros pasos dirección a mi abuelo y a Marco que según pude ver en los vídeos que hay grabados, estaban sentados con un cubo de babas mientras sonreían mirándome. Nadie diría que son los más poderosos de Florida.
Tuve problemas de corazón, un soplo lo llamaban, pruebas y pruebas, durante bastantes años. Con suerte crecí y me desarrollé bien, la verdad es que era bastante conocida allí donde iba, y no por mi familia, mi forma de ser es muy explosiva, tengo la mecha corta y no permito que me toquen mucho las narices. Durante muchos años mi madre intentó que fuera la princesita que ella quería, me compraba vestidos con flores y corazoncitos, y yo los teñía de negro. Me compraba diademas y las usaba como bumerán, o tacones que realmente me encantan, pero para huir no vienen bien.
Digamos que nunca fui ni seré la princesa que mis padres querían, todo lo que toco lo destruyo. En este caso, podría ser que lo destruya para construir algo mejor, o para no volver a verlo más. Es mi pequeña maldición, arrastrar esa sombra que me sigue a todos lados y expulsa de mi vida a la gente.
Bien temprano tenía mi grupo de amigos, muchos por interés, otros por lealtad, otros que sé yo. Mis fiestas de cumpleaños empezaban pronto con drogas y alcohol, algo que nunca me atrajo. Supongo que prometerlo a mi abuelo que no lo haría ayudó, aunque me enganché rápido al tabaco, no se podía tener todo abuelo.
Fue con 15 años que me hice mi primer tatuaje, a escondidas de mis padres y mi abuelo, y no se dieron cuenta de que tenía un tatuaje hasta que llegó verano y la playa. Mi abuelo se empezó a reír mientras mi madre le salía espuma por la boca, mi padre traía granizados, cuando gritó – LA MADRE QUE TE PARIÓ-. La verdad es que me pasé 3 pueblos, era bastante grande. Marco y mi abuelo se reían mientras intentaban decir que con razón iba con camisetas anchas y caminaba raro. Es lo que tiene tatuarte media espalda.
Anécdotas que se quedan ahí, para siempre. Esos preciosos momentos, lo que daría por volver…
Recuerdo que un día llegué muy tarde de fiesta, mi hermano Klaus se quedaba en el ordenador jugando al WoW y todo eso, y al llegar a mi casa, estaba mi abuelo muy pensativo. Yo pensaba que me iba a soltar una bronca terrible, hizo que me sentara a su lado, y sacó de debajo del sofá una Colt de calibre 22, totalmente negra, con un grabado en el que ponía mi nombre de color plateado. Recorrió por mi cuerpo una sensación entre miedo y alegría. Ese momento fue para mi, como la charla que no me dieron cuando me vino la regla, ni cuando un mierdas se chivó de que iba tonteando con los mayores.
Esa noche fui a dormir con un contento curioso. A mi hermano le regaló al día siguiente un vale con 300 dolares para poder comer en cualquier buffet durante ese año, el cual la menda se apuntaba. En fin, nos conocían muy bien.
Estábamos bien acogidos, y por nuestras vidas han pasado personas muy peligrosas, como Jonny tres dedos, el cual su hija era amiga mía, El Noruego, no era noruego, pero soñaba con ir a Noruega y tener una casa por ahí perdida cuando se fuera a despegar de todo este mundo. Allí todos teníamos alias, mi abuelo El Alemán, mi padre El Pequeño… y así. Tú no eliges tu mote, lo eligen los demás, es así que empezaron a llamarme La broncas, no me preguntes el motivo, si soy todo amor y todo cariño. Mi hermano era el Gordi.
Una infancia en el que no me faltó de nada, poco a poco curtida en este mundo, con las ideas bien claras y aprendiendo de los mejores, sin duda alguna.
Marco y Klaus estaban orgullosos de mi, viendo como iba mejorando en mi habilidades, en mi conductas de liderazgo, en mi carácter. Como me volvía cada vez más dura, más seria, más letal.

Pedí a Marco encargarme de un asunto que tenía entre manos con un chaval que le debía 100 mil dolares. Con Marco tenías asegurado el dinero, siempre y cuando trabajaras, el te daba la oportunidad y si le mordías la mano, aparecías muerto a los pocos días en una cuneta. Ya se sabía de qué iba el tema, y el que arriesgaba y se la jugaba a Marco, lo pagaba completamente. Marco perdería dinero, pero el otro perdería la vida.
Decidió darme la oportunidad, con la condición de que si tenía que cargarmelo, nada más hacerlo le avisara para estar segura. Y así fue, así lo hice.
Me lo llevé donde nadie escuchara los gritos, lo até a una silla, y solo aguantó 15 segundos, que ya me estaba cantando todo. Inclusive me cantó hasta que trabajaba para alguien más y que tenía el dinero de Marco enterrado en su jardín, que se lo daba pero que le dejara con vida.
No tardé en llamarle y comentarselo todo, envió a 2 trabajadores suyos, y fuimos al jardín. Para mi sorpresa, habían 223 mil dolares, que estaba ahorrando para irse de la ciudad.
Al llegar al restaurante, Marco me abrazó orgulloso, me dio un beso en la frente y me dijo que era la nieta que nunca había tenido, que estaba orgulloso y que pidiera lo que yo quisiera, que lo tendría.
Llevaba mucho tiempo queriendo aprender a tatuar, una aficionada al tatuaje con tan solo 17 años ya tenía los 2 brazos tatuados, e iba de camino a tatuarme el pecho con muchas más ideas que tenía para las piernas, el abdomen, la espalda… 

Me compro un estudio de tatuaje, cuando vi que el estudio se llamaba Ivy’s Tattoo, se me cayó la mandíbula al suelo. Mi cara de flipada era poco, trabajaban 2 chicos y yo era la puta dueña, la putisima dueña! Podía ir cuando quisiera, aprender de ellos y practicar, joder que era la puta dueña. Aficionada a las armas y a los tatuajes, una mezcla rara, pero real. Era mi mezcla.
El resto fueron trabajos más sencillos, cada vez me gustaba más y más. Disfrutaba torturando a la gente, haciéndoles cantar. Me podrás llamar enferma, pero era a lo que quería dedicarme, y estaba en la familia y con la compañía perfecta.
Pronto ya tenía mi agenda de contactos, ya cenaba con los mayores por así llamarlos, notaba la mirada de mi abuelo Klaus o de Marco cuando necesitaban algo y me miraban de esa forma tan confiable y seria. Sus miradas sabían hablarme, sabía lo que tenía que hacer nada más mirarme. Un gesto muy sutil de sus cabezas afirmando, y mis expresión decían el resto.
Ya tenía un buen dinero, podía comprar lo que quisiera, no era millonaria en ese momento, pero sabía que tenía la vida resuelta si seguía así.
Empezamos mi hermano y yo unos cursos de Alemán, le hacía ilusión a mi abuelo, historia de Alemania y aprender a desenvolverse en el idioma. No tardé pronto en hacerme enemigos y lo acabé pagando caro.

Tenía 17 años, mientras por las tardes me encargaba de cuidar al rebaño como lo llamaba mi abuelo Klaus y Marco, por las mañanas luchaba por no dormirme en clase, tanto yo como mi hermano mellizo. Que por cierto, no nos parecemos una mierda. El gordo se lo come todo, incluso mi comida, tu sabes que es tener que hacer cola con el coche porque quiere comprar el desayuno en el burguer? Y no una hamburguesa, se come 5, más sus patatas, más las bebidas. En fin, que ni dios lo toque, solo yo lo llamo gordo
Es fuerte, carácter como yo, pero no voy a permitir que le digan nada a mi hermano, a ninguno de ellos.
Y ocurrió lo que no tenía que pasar, para una vez que no lo busco yo, me buscan a mi. Vinieron los listos de turno, a ver si podían vacilar un poco, y aunque soy la mas perra e hija de puta que puedes echarte a la cara, pero que no se metan con alguien delante de mi. Que sí, joder, que normalmente soy yo la que lo hace, soy así de hipócrita quizás, pero si me meto con alguien no es por estar gordo, o ser bajo y tuerto, es porque me cae mal, como casi todo el mundo. Y allí estaban, pegando una paliza a un chaval en el suelo entre 4.
Le di a mi hermano la cocacola que me estaba bebiendo, cogí el extintor y le pegué en la espalda dejándolo inconsciente a 1 de ellos, mientras me ponía como una fiera con los brazos abiertos, diciéndoles que vinieran a por mi si tenían huevos, mi hermano estaba gritando: <! SE ADMITEN APUESTAS!!!! AHORA SON 3 CONTRA 1!!> Mientras se partía el culo y masticaba su hamburguesa, que a mi hermano se le da estupendamente eso de hablar en publico..(mentira).
Uno de ellos sacó una navaja e vi intenciones de apuñalarme, la cosa se volvió seria cuando le vi eso en la mano, pero yo no iba nunca con las manos vacías. Saqué la mía y yo si no fallé.
A veces pienso, que ojalá si hubiera fallado y el no, quizás podría haber sobrevivido y fuera el quien se pasara esos 4 años en prisión.
Me acusaron como adulta, y por más que mi abuelo y Marco tiraron de contactos, me tocó pisar la prisión.
El chico no murió, pero me pusieron intento de homicidio, y eso que me defendí, a el también le cayó una buena, aparte de la cicatriz para toda la vida.
Ese día pude ver como para mi madre, yo era la decepción en persona, ella quería una niña, con sus vestidos, sus rosas, sus amigas pijas, y había parido a una delincuente que de niñita tenía poco.
Se siente madre, pero adoro esta vida, y no he nacido en esta familia para ser una cualquiera.

Quien coño iba a decirme, que acabaría en prisión por hacer el bien? Acabé en una prisión mixta, ahí conocí a Fallath. En el peor sitio posible, en el peor momento de mi vida.
Como caído del cielo, más o menos un ángel al menos para mi.
Mi abuelo tenía contactos dentro, y uno de ellos era Fallath, se encargaba de robar coches, hacer carreras ilegales, traficaba con armas, y lo pillaron en una emboscada por un chivato de su grupo, si quería salir pronto su nuevo trabajo era protegerme esos 4 años. Odio que me protejan, como si yo solita no pudiera, creo que he demostrado tener más cojones que muchos, joder.
Se acercó a mi entre rejas y gritó mi nombre, al girarme y mirarlo me dijo: La del pelo azul, hazlo!!
Yo estaba escoltada por 2 vigilantes, que iban a enseñarme mi habitación y mis compañeras. El tiempo pasaba muy lento, más que en la calle, todo era más confuso, más solitario.
Nada más entrar en la cafetería mientras todas desayunaban, me senté sin probar nada, observando a todos, hasta que empecé a ver miradas, miradas de órdenes, gestos sutiles que aprendí en la calle. No iba a dejar que nadie me manejara, no iba a ser la puta de nadie ahí dentro.
Se me acercó una rubia muy delgada, esa si era la puta de alguien, quizás de la que tenía el pelo azul que había ahí sentada rodeada de tías, se refería ese tío que me llamó a esto?. Se sentó muy pegada a mi, y me dijo que querían hablar conmigo, que las nuevas pasan por Blue si o si, y que cambiara la cara de pocas amigas que tenía, que no iba a sorprender a nadie así.

Le acepté la propuesta de hablar, cogí una bandeja que había al lado, me senté al lado de esa tal Blue y escuché lo que tenía que decirme.
Blue: Querida, estás en mi módulo, y soy yo la que manda aquí. Harás lo que yo te diga, cuando yo te diga. Si te digo que te despiertes a las 4 de la mañana todos los días para hacerme un masaje, lo haces, si te digo que trabajarás para mi, lo harás.
Cómo te llamas?
Ivy: Ivy Halsey, y no soy ni la puta, ni la chacha de nadie.
Pude ver como le cambiaba la cara al escuchar mi nombre, mientras yo cogía la bandeja y se la estampaba en la cara repetidas veces, haciendo total caso a lo que me dijeron que hiciera. Ves a por la más chunga de todas, y enfréntate a ella. Gánate el respeto de las demás, y te dejarán en paz.
No sé si la iba a cagar, pero me la sudaba completamente. Allí estaba yo, nunca había sido fácil de tratar y en ese momento, no iba a ser menos.
Vinieron un montón de guardias, mientras las demás intentaban defender a Blue que estaba inconsciente en el suelo. Algunas me aplaudían, sobretodo un grupo de negras que habían al fondo, las latinas se partían el pecho e impedían a algunos guardias pasar a la sala.
Acabé reventando la cara de 3 o 4, y yo acabé hecha un cristo. El labio partido, la nariz sangrando, moratones y cortes por todos lados.

Si esa táctica no hubiera funcionado, aseguró que habría acabado muerta en esos 4 años.
Me pasé 3 días en aislamiento, 3 días en los que perdí la noción del tiempo. Mucho por lo que pensar, que hora era? qué hacía ahí? por ayudar a alguien? joder, yo ayudando? esto es el puto karma, primera y última vez que ayudo… A quien quieres engañar Ivy, te gusta ir jodiendo, pero que no jodan los demás. Esto te pasa por egoísta, deja que los demás también martiricen!!
Todo era culpa mía, le tenía que haber esperado fuera, como siempre hice, como me enseñaron. Que nadie me viera, un tiro limpio en la frente, y hasta luego.
Qué estarán haciendo mis hermanos? y mi abuelo y Marco? Mamá estará muy decepcionada.
Cuando me sacaron de allí, pude volver a ver al tío ese, Fallath o algo así me dijeron que se llamaba.
Fue mi principal apoyo allí, la verdad es que sabía que lo hacía por dinero, al menos al principio. Seguramente al salir de allí le esperaban 1 millón si salgo con vida. Le habían encerrado por robo de vehículo y sustancias ilegales en su interior. Le cayeron 5 años, pero ya llevaba cumplido 1, y con buena conducta saldría en 3 años más.
Yo a el lo había visto en varias ocasiones, pero nunca había caído en lo que hacía. Mi abuelo y Marco tenían cientos de trabajadores con ellos, así que… Era uno más o uno menos, al menos en ese momento.
Los meses pasaron, y no te voy a mentir, empecé a ver a Fallath con otros ojos. Quizás es por la sensación de protección que me daba, o por la forma distinta de ser al resto. Sabía mucho de esta vida, lo había pasado peor que yo, eso estaba claro. No había tenido a gente apoyándolo como a mi, ni la protección que he tenido yo. Pero no podía irme por las ramas, tenía que centrarme.

Con todo el tiempo libre que tenía, aprendí a desenvolverme mejor con la gente, sobretodo por interés. Aprendí mucho del detalle, muchas horas libres es lo que tiene, leer y leer. Toda la seguridad que tiene un simple pasaporte, cuantas hojas suelen tener dependiendo de donde seas. Estando dentro de la cárcel, me encargaba de trabajos de fuera, sobretodo eso, pasaportes y documentación falsa. Empecé a perfeccionar mi técnica, hasta tal punto en el que era inapreciable el más mínimo error.
No me hacía falta trabajar en prisión, a Fallath sí, cosa que odiaba, quería pasar tiempo con el, al menos el permitido en el patio y demás.
Al final otro juez vio mi sentencia y la redujo a 2 años y pocos meses, y si me portaba bien cosa que no ocurría, podría salir antes. Y para ser sincera, me portaba peor que nunca, para no salir. No quería, allí me había hecho respetar, era poderosa, todas venían a mi cuando necesitaban algo. Y no quería dejar de ver a Fallath, aunque sabía que nos veríamos pronto fuera. Lo que hacen los contactos, para que luego me digan que no valen de nada.
Y llegó el día, entré con 17 años y salí con 20 recién cumplidos. Mi familia venía a verme todos los días, así que no les noté el paso del tiempo, muchos amigos estaban en la universidad, otros estaban en prisión también, y alguno muerto.
Al darme la brisa de la libertad, me di cuenta. Quería ser mejor de lo que fui antes de entrar. Y así fue.. fui a lo grande.

Durante un tiempo no pude hacer mucha cosa, todo de noche, tapada, chanchullos en el restaurante y demás, de día si Fallath quería cosa que fue así, le iba a ver. Desde ese momento me volví inseparable de el, y el de mi.
No éramos nada, en absoluto, aunque entre los 2 la verdad, que había una química que notaban todos. Se volvió mi compañero en este mundo de mierda en el que me metí nada más nacer, o en el que me metieron, no sé.
Los golpes junto a mis hermanos, Fallath y alguno más por el camino, eran una puta pasada. Éramos el orgullo de la familia, aunque debo admitir que yo era la favorita.
Marco me pidió hablar a solas, y me contó que le gustaría que yo me encargara de todo si el llegara a faltar. Que mi abuelo se encargaría de enseñarme, ya que mi padre era demasiado permisivo, y no quería eso Marco, quería alguien que supiera cuando mancharse de sangre y no perder los estribos cuando se tenían que mantener.
Con mis 20 años, ya tenía 3 millones de dolares enterrados en el monte, en un sitio que por supuesto, no pienso contarte. Tenía grandes planes, había estado escuchando mil historias de mil lugares distintos. Aún le quedaba mucha chicha a Marco y a mi abuelo por dar, y yo quería moverme por el mundo. No tuve ovarios a decirle a Fallath lo que sentía, y lo que hacía era liarme con uno y con otro, como una gilipollas, a ver si le ponía celoso. Tuvo que volver a su país por problemas familiares, y yo decidí irme de Florida una temporada con mi hermano Klaus. Mis hermanos pequeños se quedaron con el abuelo, pero yo necesitaba ver mundo.

Hoteles, playa, fiestas, sexo… Yo no me había emborrachado nunca, odio perder el control, no puedo tolerar el no tener controlada mis acciones, así que nunca me drogué ni acabé emborrachándome.
Mi objetivo empezó a ser crecer en los negocios, contactos y más contactos, aprendí que movía el mundo con ello, y empezaron a deberme favores en todos lados.
NY, Las vegas. San Francisco, Dakota, Texas…
En San Francisco perdí el contacto de Fallath, no conseguía que me cogiera el teléfono, hasta que me llegó un rumor de que había muerto. Sentí como el cuerpo me temblaba, nunca en la vida me había sentido tan vulnerable, tan sensible. Me pasé semanas aislada, en una habitación de hotel, que le dieran al mundo, yo quería volver a mi vida de antes. Cogí mis cosas, y me volví a Florida con mi hermano, se terminó el viaje.
Fueron 6 meses en los cuales, todos los días hablaba con Fallath, no había un día en que no habláramos. Acabé destrozada, la ira crecía por segundos, ni la familia consiguió ayudar a llenar ese dolor. De vuelta en Florida, me centré en los negocios, era imparable y acabé siendo muy temida. Desde que me levantaba hasta que me acostaba, era dedicar tiempo a mi estudio de tatuaje, practicar, palizas, amenazas, reuniones… día tras día.

Ya había pasado 1 mes y medio desde que desapareció y ocurrió lo impensable. Se encendió su móvil dejándome en visto todos mis mensajes. Imaginad mi cara de mala puta hija cabrona del mismísimo demonio. Le pedí a mi hermano que localizara la ubicación, cosa que le costó 2 días, y en cuanto lo supo pillé un vuelo y me fui para allí. Fui con 1 mochila para cambiarme 2 días y ya, un hotel de mala muerte, que no iba a impedirme ir, y ningún arma. Créeme que no necesitaba armas, se iba a enterar…
Llegué allí más o menos por la zona donde aparecía encendido el movil con mi hermano Klaus y empezamos a vigilar la ubicación.
Rápidamente apareció un chico donde se suponía que estaba el móvil, y no…no era Fallath. Me fui directa a él, le cogí de la camiseta y mientras me gritaba en su idioma lo llevé a un lado y le señalé al móvil mientras le decía el nombre de Fallath.
Se quedó blanco cuando se dio cuenta que era todo por el movil, me lo ofreció y se piró corriendo. Me cago en dios, le habían robado el móvil a Fallath? por eso no me llamaba? Volví a Florida con la esperanza perdida, encendí su móvil y tenía de fondo una foto nuestra haciendo los payasos. Ojalá le hubiera dicho todo lo que sentía por él.


Al llegar a Florida, me encontré con un problema y es que se había acomodado un grupo de latinos en la zona, y habían pegado palizas a trabajadores nuestros. Habían apedreado el restaurante y mandado un mensaje <La nueva sangre ha llegado>.
Marco y mi abuelo hicieron una reunión urgente, había que terminar con el asunto de raíz YA. No podíamos vacilar con esto, o podríamos perder todo lo que teníamos. Y por supuesto, no podíamos perder el equilibrio que tanto nos había costado. Y que en este mundo no íbamos a compartir nada.
Reunimos a personas muy peligrosas, otros con mucho poder económico y contactos, todos respetaban a Marco y a mi abuelo.
Había un plan, y era bien sencillo, se les sacaba a la fuerza de su barrio si o si, y se chapaba a todo el que viviera allí. Aunque fueran civiles y no tuvieran que ver, daba igual. No se podía dejar nada al aire.
En la reunión éramos como 20 personas en la mansión de uno de ellos. La batuta la tenía Marco, y fue quien dirigió la reunión, quien dijo lo que quería,como y cuando.
Marco me puso a la cabeza de todos, y me pidió que hiciera el trabajo. Que reuniera a un grupo de personas y que me encargara. Era el trabajo quizás más complicado que me había enviado, y también el más peligroso. Esos latinos tenían fama de haber violado a varias chicas, asesinatos, robo… Estaba decidida con terminar la existencia de todos ellos.

Compramos varios litros de gasolina y cogimos los explosivos que ya teníamos. Yo estaba al mando, lo hice con mis hermanos, Anton, Erik, 3 dedos, El calabazas (ya os contaré algún día porque se llamaba así), también estaba El capaz y Rey. Aparte habían muchos más trabajando alrededor por si se torcía la cosa y venía la policía antes de tiempo. Eran las 4 de la mañana, la mayoría dormían, un lunes cualquiera. Llenamos de gasolina los tejados de las casas donde habíamos visto salir a más de uno, los coches tenían explosivos c4 que con una llamada se arreglaba todo.
Empezó todo a prender fuego, al salir de las casas los coches en las entradas explotaban. Muchísimos muertos, fuimos noticia durante días, y no encontraron datos de quienes lo hicieron. Y la verdad, no investigaron mucho.
Por desgracia murió gente inocente, aunque eran personas que les apoyaban, no participaban en nada. Sentí la pérdida de ellos, pero no había más remedio. Cuando te unes y apoyas a cierto grupo, puede salpicarte toda la mierda.
12 de ellos acabaron muertos, entre ellos el líder y el sublider, y para nuestra sorpresa un par que trabajaban para nosotros.

No es de extrañar, en esta vida cualquiera puede venderte, por eso debes asegurarte de estar bien rodeado.
Y el resto del grupo, fueron cayendo conforme lo íbamos sabiendo. Alguno en el hospital, otros al regresar al barrio…Se habían metido donde no les pertenecía, y es lo que ocurre, que el fuego quema.
Estaba totalmente segura que tenía un hueco en el infierno preparado para mi, y la verdad? me daba igual. Era la vida que había elegido, es posible que viva menos de lo que debería, pero no me importaba.
Intentamos no dar mucho la nota las semanas siguientes al suceso, suficiente tenía la policía con lo ocurrido.
Mi abuelo Klaus se me acercó, me cogió de la mano, y me preguntó si ya estaba preparada para hablar del tema. No pude aguantar el llanto, como una cría con el corazón roto. Ya llevaba mucho aguantando las ganas de desaparecer, nunca me había enamorado, y voy a enamorarme de un tío en prisión. Mi abuelo me contó cómo conoció a mi abuela, siempre intentó tenerla en su memoria, pero hablar poco de ello, ya que los demás lo toman como una debilidad y atacan a su recuerdo.
Como era cariñosa con él y con mi padre, como se preocupaba, cuando dejó su carrera de medicina para cuidar de la familia, y cómo a día de hoy, no entendía que mi abuela se fijara en el.

Era demasiado buena para alguien con tan malas intenciones, durante un tiempo dejó de dedicarse a lo que ya sabía, por ella, por amor. Pero en cuanto murió, tuvo que hacer lo que mejor se le daba.
Algo en mi me decía que no podía ser que fuera real el rumor, siempre fui de intuiciones, y en ese momento me decía que no era así.
Empecé a tirar de los hilos, algo que debí hacer desde el principio, preguntar a uno y a otro, para saber quien fue el que tiró el rumor de que había muerto Fallath.
Acabé encontrando a un chaval que trabajaba con el cuando está en Florida, no tenía pruebas de que hubiera muerto, solo lo dijo por no tener noticias de el. Me cago en dios, no sé que es peor, que se haya muerto, o que esté por ahí vivo sin dar putas señales de vida. Como me esté ignorando y esté vivito y coleando, ya puede desaparecer de verdad de esta vida, que me lo cargo. Lo juro, aunque sea lo último que haga.
Fueron pasando los días, y entre trabajo y trabajo siempre sacaba tiempo para practicar el hermoso arte del tatuaje. Acabé tatuandome el pecho, los brazos, las piernas, el abdomen, la espalda.. parecía un cuadro andante. Adoraba cada centímetro de mi piel tatuada, en cada tatuaje un momento grabado.
Y llegó uno de los días más felices de mi vida, en mitad de una reunión allí estaba… una bolita de pelo de color negro y blanco, con las orejas caídas, una mirada azul cielo, y un aullido que parecía un muñeco barato.
Qué pensabas? que sería Fallath? joder, más adelante de la historia… 

Era mi cumpleaños 21 años, y no se les ocurre otra cosa que regalarme un cachorro de Husky y encima patapalo. Sí, tenía un problema de nacimiento, y necesitaba una operación para poder caminar con normalidad. En fin, la sonrisa que yo tenía de oreja a oreja, no tenía precio, 4 de noviembre y con una nueva vida a mi lado. Lo iban a sacrificar y mi padre lo compró antes de que le ocurriera nada. Sabía que conmigo iba a estar bien.
Enseguida lo llevé al veterinario y lo pusieron en lista para operarlo, lo llamé Nasus, por culpa de mi hermano que es un puto aficionado al LOL y que de mayor, iba a estar cheto.
A mi hermano le regalaron una máquina de hacer granizados, otra de hacer palomitas y una silla nueva para el PC. Iba a silla por mes, se enfadaba y enrageaba de tal forma que acababa cargándose la silla. No es muy normal ese hombre, lo que acumula de comida en el culo, lo expulsa en forma de ira pegando a lo que fuera.
Como crece el cabrón de rápido, en cuanto le operaron y se recuperó ya caminaba normal, se le notaba un poco raro, pero algo que no perjudicaba en absoluto a su salud.
El negocio iba bien, el rebaño seguía el rumbo que tenía que seguir, y nadie se salía de su camino, al menos que nosotros viéramos.
Recibí una llamada de mi abuelo urgente, que fuera al restaurante, que había ocurrido algo y había que solucionarlo, y yo pensando que el rebaño iba bien…
Al entrar por la puerta pude escuchar su puñetera voz, como se reía al hablar con mi abuelo y Marco, susurraban cosas que nunca me contaron que fueron, y se me iluminó la mirada.
Entré, y allí estaba, con cara de.. no sé que va a ocurrir, pero aquí estoy. Corrí a el y le pegué un puñetazo en el ojo, mientras el seguía queriendo abrazarme. Y sí, un momento que nunca olvidaré y hasta el día de mi muerte voy a tener presente.
Un moratón que le duró 1 semana, pero yo llevaba meses esperando saber algo de el, sin saber si seguía con vida o no..Que se aguante.
Nos contó que su madre había fallecido, llevaba mucho enferma, y necesitó de mucho tiempo para dejar todo en regla y que sus hermanos no pasarán hambre ni tuvieran problemas. Aparte, le robaron el móvil y como es así de listo, no tenía los contactos nuestros por ningún lado.
Nos marchamos del restaurante, y seguía sin tener cojones a decirle algo. No podía, todo lo valiente que era para unas cosas, y para soltarle la verdad, no tenía ovarios.


Nos fuimos a mi casa y se pasó horas hablando de todo lo que hizo allí en su país. Como estaba la cosa de difícil y que le encantaría traer a sus hermanos a EEUU y que no pasaran las miserias que pasaban allí. Ya que el se vino a EEUU Florida, con 11 años, gracias a Marco. Aunque nunca se encargó Marco de Fallath, tuvo suficientes huevos para sobrevivir solo, siempre entre vehículos, robadolos, haciendo carreras, quitando las piezas y vendiendolas al extranjero. Pero sus hermanos no pudieron, y se quedaron allí. Todo dinero que conseguía, lo enviaba a su familia, hasta que pudieran venir aquí.
A veces es muy orgulloso, algo en lo que nos parecemos, y no le gusta contar sus cosas por no parecer débil ante los demás. Le abracé y le besé, así, sin pensarlo. El puto cuerpo me lo pedía, y no… tranquilo, no voy a contarte tanto detalle, esto es privado. Pero le gustó, o eso me imagino, ya que me lo devolvió.
Solo te diré que fue una tarde muy larga, en la que los 2 perdimos la vergüenza de estar desnudo el uno delante del otro.
Me trataba como una reina y a la vez como una puta, como a mi me gustaba en la cama. Ya era hora, de los mejores momentos de mi vida. No nos volvimos a separar más, hasta la actualidad, que ya lo explicaré más adelante.

 

Fallath tiene 2 años más que yo, así que tenemos edades parecidas, y durante estos 8 años siguientes, hemos estado juntos, y 4 años después nos casamos, y tuvimos 3 hijos, y vivimos felices y… en fin. Es broma, me casé, eso sí. Pero nos seguimos dedicando a lo nuestro, nuestras vidas no están hechas para ser padres, al menos no por ahora. Ya sentaremos la cabeza algún día, y entonces, solo entonces, dejaré de pegar palizas. O al menos no tan seguido…
Volviendo a mi vida de delincuente, las cosas nos salían muy bien. Como caído del cielo los trabajos que nos enviaba Marco. Poco a poco empezó a surgir una idea de ir recaudando información mucho más detallada de la gente, noticias, antecedentes, historias que eran reales…
Empezamos a conocer a mucha gente de otros países, muchas organizaciones increibles que crecían fuera de Florida y triunfaban o caían como la espuma. Supimos de un grupo llamado La Casa allí en Los Santos, a los cuales metieron perpetua, y unos pocos pudieron escapar. La casa pertenecía a muchos otros países, los cuales fueron creciendo o cayendo conforme la policía se encargaba de ellos.

Existían los ballas, unos tales vagos, italianos…me interesé muchísimo por Los Santos por el alto número de crímenes que habían.
Entre los ficheros que mi hermano pudo conseguir, aparecía un tal Teo, algo parecido a un hermano para la líder de La Casa. Con ella cayó su marido, sus hermanos, amigos, y trabajadores. Pero el? el se quedó libre. Si seguía con vida, me encantaría conocerle y preguntar qué hizo para poder evitar caer en la perpetua.
Otros datos también hablaban de un tío al que llamaban guiri, un tal Cambritge. Que trabajaba para esta gente a gran escala. Los que lo conocen lo solían detallar como un fantasma, no te dabas cuenta que estaba detrás de ti, y ya tenía la pistola en tu nuca. Perfecto en cuanto a la extorsión e información se refiere.
No sé hasta que punto será real todo esto que encontramos, si siguen con vida, si estarían dispuestos a seguir trabajando o ya lo han dejado por la edad, o yo que mierdas se. Solo sé, que me encantaría conocerlos, aprender de ellos, perfeccionar mi trabajo, hacerme más profesional.
Poco a poco empecé a hablarle a Marco el trabajo que quería hacer, quería ir un paso más. Lo cogió muy intrigado y hasta el y mi abuelo empezaron a ayudarnos. La ciudad cada vez estaba más segura con nosotros, lo único a lo que debían respetar era al grupo de El Todo ‘’Marco’’.
Las reglas eran sencillas, aquí solo mandaba uno, mientras los demás supieran cual era su sitio, no habrían problemas. Teníamos un arsenal de armas, que no necesitábamos proveedores en meses. Al contrario, nos pedían a nosotros armas, ganábamos buenos kilos de dinero al mes. Sin hablar del respeto que se tenía a la familia.
Poco a poco fui siendo mucho más conocida, llegó un punto, en el que el móvil me sonaba cada 2×3, Ivy esto, Ivy lo otro, e Ivy estaba allí. Adoraba que me pidieran ayuda, siempre a cambio de otro tipo de favores, otros preferían pagarme, otros trabajar codo a codo conmigo. 
Nunca me importó arrodillarme y ser una más trabajando, mientras se supiera siempre que yo era la que mandaba en ese momento. No había que abusar de los compañeros, lo suyo como líder, es estar al mismo rango de trabajo que ellos, mojarte, como decía.. El que quiere peces, que se moje el culo.
Mi abuelo y Marco estaban encantados como lo estaba llevando todo. Inclusive me decían que era la primera mujer que veían que tenía más cojones que muchos de ahí. Y para mi eso era un orgullo, que mi esfuerzo se viera recomensado. 
Fueron pasando los meses, cada vez teníamos más información sobre muchísima gente, una mayoría muertos, otros retirados, en la cárcel…
A los 25 años me casé con Fallath, fue una fiesta sencilla, yo no quería que hubiera mucha gente, solo allegados y ya está. Fue un día increíble, y por suerte, no vino nadie a montar una boda roja.

 

Conforme pasaban los meses, las ganas de ir a Los Santos iban creciendo, empezamos a dedicarnos a otro tipo de trabajos, como robar sucursales, extorsiones más agresivas, trabajos de encargos, moviéndonos por toda Florida. Eran multitud de encargos, la mayoría que terminaran solo en paliza, sin muerte. Pero teníamos unas normas, si esa persona notábamos que no quería vivir, le hacíamos el favor. Y con eso, me estoy refiriendo a que no respetara el tener una pistola en la cabeza.
Había algo que no iba a permitir, y era que se tocaran a los niños, y era muy castigado por mi. Un niño es intocable, y me encargaba yo misma de hacer pagar a esa gente que se pasaran con ellos. 
Y sí, joder soy una delincuente, pero tengo normas. Normas de convivencia conmigo misma y mi estar, y una de ellas era que yo y los míos ramos los únicos en poner paz, por las buenas o por las malas.
Por eso no íbamos a aceptar que otros se pasaran de listos.
Una especie de heroína del mal, es broma. Era mi peor enemiga, y la del resto. 

 

La cosa se torció cuando en navidades del 2016 mataron a Marco y a mi abuelo en su coche cuando salían del restaurante. Tenían 76 y 77 años, pero la cosa cayó descomunalmente. Salimos del restaurante en el que les esperábamos para una reunión, y allí estaba el vehículo en llamas, y nadie allí. Solo restos de ..no lo sé que era. O quizás no quiero saberlo.
Las cámaras indicaban que se habían ido 2 tíos en un vehículo clásico de estos antiguos, Fallath sabía a quien pertenecía ese vehículo y de que grupo se trataba. Habían cometido el peor error de sus vidas, y me iba a encargar de hacérselo pagar, costara lo que costara.
El entierro fue desgarrador y no había tiempo para llantos, yo sabía lo que había que hacer, y era el momento de atacar.
Sabía que mi abuelo y Marco querían que yo me encargara de la familia, pero mi padre no estaba deacuerdo y me tocó discutir mucho con el. Hasta tal punto en el que sentí como no encajaba allí. Por más que me apoyaban mis hermanos, Fallath, los demás que trabajaban codo con codo, mi padre se hizo cargo de ser el nuevo líder. Haciendo caso omiso a lo que ellos querían si faltaban. Supongo que mi madre tenía razón, y no quería que me ocurriera lo que pasó con mi abuelo y Marco. Pero era mi puto legado, me lo había trabajado, y si tenía que caer, caería.

Disponía de 13 millones de dólares, podía irme sin volver a pegar palo al agua en toda mi puta vida, o arriesgarme y vengar a los míos. No podía dejar el tema estar, y menos con la pasividad con la que iba mi padre. Era hora de poner en marca todo lo que había aprendido, y que desde donde estén, estén contentos con mi trabajo.
Así que decidí dejar mi perro a una amiga cercana que lo cuidara mientras me encargaba día y noche de vigilar a esos mierdas. Su organización había crecido en las cloacas, a espaldas de mi familia… Traidores con todas las letras.
Era importante volver a tener el control de la ciudad, y mi padre no tenía intención de perder a más gente, y yo… yo tampoco, pero tampoco tenía intención de agachar cabeza y dejar pasar algo tan importante como la muerte de mi abuelo y Marco.
Reuní un grupo de personas que eran letales a más no poder, Fallath, mi hermano Klaus y otros que ni conocía su nombre ni ellos el mío. 
En el entierro de mi abuelo y Marco,  se me acercó el jefe de policía, me dio la mano y me dijo: Se acercan tiempos de tormenta, a veces hay que hacer lo que nos parece menos malo para mantener un poco la paz. Mañana los ojos no verán nada.

 

Entendí completamente que tenía vía libre para hacer lo que quisiera mañana y era el momento perfecto.
Nos preparamos, y todo a espaldas de mi padre,   sigo sin entender que no quisiera vengar a su padre. Yo iba a hacer todo lo posible por que el nombre de mi abuelo y Marco no quedará en vano.
Con ak’s, uzis, coches blindados, habíamos sacado lo más de lo más, este momento lo necesitaba. No nos cortamos nada en tener a mucha gente contratada de vigías por la zona, inclusive  habían ex policías, jubilados y demás que conocían a mi abuelo y sobretodo apreciaban a Marco.
Lo que vosotros no sabéis, es que Marco por muy mafia que fuera, tenía cuidada la ciudad. Había organizado muchas reuniones para que se dedicara más dinero a ciertas calles, había ayudado a muchas familias que acabaron en la calle por timos que hubo una época en las viviendas. Era un hijo de puta, pero a su vez era un maldito santo. Así crecí viendo como había equilibrio en la vida de un maleante como el. Un equilibrio necesario para mantener en paz el alma.
Mi abuelo había colaborado en la reconstrucción del hospital de la ciudad, vamos en el que nacimos mis hermanos y yo. Me gusta recordarlos así, una especie de antiheroe. Y lo mejor, no les temblaba la mano al tener que hacer actuar su ley.
Sus palabras eran la orden, y sin ellos, todo era caos.
Yo no sé si estaba preparada para  poder llevarlo todo como ellos querían, tampoco sé si tendría el apoyo de todos, sé que de la mayoría sí. Pero otros, ya eran más mayores, más cansados de guerras, algunos a las puertas del infierno.
Nos preparamos aquella noche, me despedí de mis hermanos pequeños, mi madre estaba con el vino en el sofá medio dormida, y mi padre en el restaurante con los negocios, o escondiéndose.
Fallath conducía, granadas en mano, TnT, con chalecos, aquello iba a ser la guerra. 
Sabíamos que se encontraban en un piso  a nombre de una mujer, la cual seguramente habría fallecido. Son mucho de robar nombres y apellidos de personas muertas .
Teníamos a un medio topo dentro, básicamente a un tío que con darle 1 millón de dólares le valía para coger a su mujer, su hijo, un avión e irse a Europa a huir de la traición. 
El trato era, el se asomaba a la ventana y se tenía que encender un cigarrillo y apagarlo en el cristal. Aquella sería la señal para que entráramos.
Tenía a mi hermano, que ya os contaré más de el, desde el edificio de al lado, no iba a confiar todas mis opciones a una persona que está vendiendo a otros, podría hacerlo conmigo. Así que mi hermano Klaus estaba atento a cubrirnos las espaldas y a ver que nos podía contar. 
Efectivamente, estaban 5 sentados en varias sillas, en la mesa alcohol, tabaco, drogas, cara de preocupaciones, sabían que la habían liado. Discutían por lo visto, y algunos hasta pegaban puñetazos a la pared.
Parecía que era bien gordo el arrepentimiento, tenían armas, evidentemente, lo que me sorprendía es que si tanto estaban preocupados, qué narices hacían sin protección?
Años después me enteré que no tenían ni un dólar, y su última carta era hacerse con el monopolio de todo matando a los líderes de quienes lo tenían…vamos, mi familia.
Era la hora de entrar, reventamos la puerta con una dinamita, no se lo esperaban ni ellos, ni los vecinos.

 

 

Que no tenían culpa ninguna, pero si eso salía bien, de mi propio bolsillo pagaba los daños sin ningún problema.
Entramos allí, como putos dioses del infierno, y en menos que pestañeas, estaban en el suelo. El contacto se levantó del suelo al lado de la ventana,  respiró y le entregué una llave que pertenecía a una taquilla en el aeropuerto con todo el dinero.
La cosa estaba hecha, no había vuelta atrás. Dejamos un mensaje claro en la mesa,  no permitiremos más sangre.
Era una frase un tanto errónea, estábamos matando, por lo tanto sangre había, lo único, no iba a ser la nuestra.Tampoco podíamos poner un mensaje tan claro, no quería ir a la cárcel de nuevo.
Apareció en todos los periodicos, eran noticia: Lucha por la ciudad!!! Las mafias  crean una guerra..blablabla.
Lo peor estaba por llegar, mi padre estaba que le salía humo de las orejas, no paraba de repetir.. Lo quería hacer a mi modo!! lo quería hacer a mi modo!!!! Ya, su modo era esperar…

 

Yo no podía esperar, tenía que hacerlo en ese momento, y así hicimos.
Los meses posteriores fueron una tortura, me dediqué por completo al estudio de tatuaje con tal de despejar la cabeza. Nunca me hizo falta trabajar de eso, es más bien un hobby, no vayas a pensar.. wOo!!! La tatuadora asesina!! no…
La perdida de mi abuelo y Klaus dejaron una brecha en la familia y amigos, algo que mi padre intentó tapar, y lo hizo a su modo, con sus reglas. Yo no estaba conforme con lo que decidía y me fui.
Fallath me propuso que nos fueramos de Florida, que cogieramos una maleta pequeña y fueramos a ver que se cocía en otras ciudades. Durante mucho tiempo tiré de contactos, alredeor de 2 años, volví de nuevo a Las vegas, a San Francisco, NY, Dakota, Texas..
La gente nos acogía, nos trataba de lujo y conseguiamos aun más información de la que teníamos, pero yo..yo quería visitar Los Santos. Algo allí había que me llamaba la atención, que necesitaba acudir allí, tantos pandilleros que se estaban haciendo con la ciudad y las mafias? Esos eran unas bandas de 3 al cuarto, no sabían lo que se hacían, solo seguían el instinto de disparar y ya. No manejaban la ciudad por temor, si no a base de disparos y perder gente.
Y allí conocí a Teo, en Las putas vegas! El hijo de puta se estaba gastando todo el dinero que consiguió de aquel grupo con el que trabajó. Forrado estaba el cabrón, con coches de lujo y un montón de tías alrededor de el.

En la mesa del centro, una de las más lujosas, rodeado de varias chicas alegrandole las vistas.
Es increible lo bien que me cayó el tío, y lo distinto que es a lo que yo imaginaba que sería. No tenía nada que ver con alguien que se dedica a la delinquir. Una persona normal y corriente, con una doble vida. Me gustaba esa idea, y empecé a aprender y a crear en mi mente la perfección.
Lo mejor era sorprender, que no se lo esperaran, que pensaran… y esa piba? una cualquiera. Y que cuando menos se lo esperaran, esa misma piba tuviera una combat en su nuca.
Empezamos a entablecer conversación con Teo, a llevarnos bastante bien, y a tener un vinculo curioso. En poco tiempo empecé a tratarlo como un hermano, un chico de lo más normal y con un oscuro secreto. Me encantaba…
Nos explicó donde estuvo trabajando, para quienes, y como lo llevaban todo. Lo más parecido a una Mafia, nos dio nombres, muchos de ellos por no decir la mayoría muertos. Le contamos en plan que teníamos de ir a Los Santos, y todo empezó a tener más sentido, más vida. El se apuntaba, por ahora en las sombras, pero se apuntaba. Poco a poco tenía más color nuestro plan, y la gente que sabíamos que se movían por estos mundos, les llamaba la atención.

Compartimos varios meses allí en Las vegas con Teo, esta zona estaba llena de nuevos ricos, de millonarios, gente que se movía por los peores lugares… Y era hora de ir poniendo paz en algunos asuntos.
Allí dimos un golpe muy grande, pero se nos fue de las manos. Nos pasamos varias semanas estudiando todos las esquinas del Casino más grande de Las Vegas. En esas 3 semanas me cambié el pelo más veces que en toda mi puta vida. Me dañé el pelo y todo de tanto tinte y mierdas, pero el fin era necesario, el pelo crece. Me llamaba Ginebra, Lara, Cristal y Agnes, todas iban a distintas horas a sacar fotos, información de los trabajadores, que manías tenían, que descansos tenían, los días que tenían fiestas, quienes eran más desconfiados… Me volví una puta experta en cuanto a descifrar la personalidad de la gente y saber sus movimientos, leerles sus gestos, sus muecas.. todo.
Estaba disfrutando como nunca de lo que estaba haciendo, íbamos a dejar sin blanca al casino más poderoso de la ciudad, no podía fallar nada. Y si preguntas, cual es el motivo de que le dejéis sin blanca al casino? Sencillo, habían encubierto una violación en una de las habitaciones, querían tener buena cara hacia el publico. Lo que era una fiesta, acabó mal para ella. Nos enteramos por las noticias, y poco despues como dejaban escurrir el bulto para que no hicieran más preguntas al respeto. Siempre lo he dicho, hay que mantener el equilibrio en la ciudad, no puedes evitar que haya mal, pero tampoco puedes dejar de lado el bien. No soy una heroina, ni mierdas de estas, pero si tenía que limpiar mi Karma, y aunque lo limpiaba haciendo el mal, ya sabía que en el infierno tenía un hueco para mi solíta. Me debo a esto, es como quien su alma fluye escribiendo y brinda la imaginación a ello, yo adoro ser una hija de puta, pero luego me encanta esa de una de cal y otra de arena.

Lo preparamos todo, y nos íbamos a poner manos a la obra, en total eramos unos 7 los que íbamos a meternos allí.
La cosa fue fantástica, entramos con ropa de trabajadores, y poco a poco nos fuimos metiendo en salas y evitando las cámaras, total, una vez termináramos ese trabajo nos íbamos a Los Santos a empezar una nueva vida.
Allí estaba yendo todo según el plan, la gente apenas se conocían al estar contratando constantemente a gente nueva y ser más de 300 empleados, entre la cocina, camareros, seguridad, cajeros… Fallath, Klaus, Teo y 2 más se metieron en la sala donde tenían almacenados 15 millones de dolares, no íbamos a llevárnoslo todo, solo íbamos a llevarnos lo que pudiéramos tener encima, y luego quemaríamos el resto en la sala.
Llenaron las bolsas con todo el dinero que pudieron, y salieron por patas. La seguridad se organizó toda en un ala del casino para ir a apagar el fuego al que dieron prioridad, pensando que sería un problema del interior, y no gente robandolo. Es lo que tiene pensar que se tiene la mejor seguridad, pero cuando tienes a gente concienciada queriendo robarte, no hay seguridad posible.
Mi hermano es todo un artista del hackeo y no hay nada que se le escape de las manos, y yo pensando durante muchos años que estaba gordo de tanto estar sentado jugando al WoW o al LoL, y no!! Ya os contaré su historia, que es para flipar.
Salieron todos, a excepción de mi que estaba dentro enterandome de lo que podía como camarera. Tenía mi moto fuera, para cuando tuviera que juntarme a ellos. Lo oía todo por el pinganillo, y lo siguiente fue desastroso.

 

Ellos llegaron al punto de encuentro, donde tenían que cambiarse, repartir las bolsas de dinero y separarnos para así mañana volver a reunirnos en la otra punta, darles los pasaportes, repartir el dinero a partes iguales y no saber nada de nadie.

Pero no sucedió así, nos traicionaron. No me llamaba la atención y lo peor de todo, que estaba tan obsesionada en averiguar los pasos de los del casino, que no lo hice con los compañeros. Un tal Mateo y Kevin tenían otro plan con ese dinero y con los míos. Cuando se estaban cambiando,  aprovecharon  para apuntarles, retirarles las armas y llevarse el dinero. No solo contento con ello, yo estaba escuchándolo todo, estaba que me ardían las entrañas, si tuviera poderes en ese mismo momento los habría desintegrado, cogió Mateo y llamó a la policía. Se imaginarían que si tenían a los culpables no buscarían a más gente, y ellos podrían estar tranquilo. Salí como una puta bala del casino, cogí mi Glock y me fui para allí con la moto a toda hostia. Estaban atados con bridas, saqué el cuchillo y empecé a cortarlas, hasta que escuché sirenas, no teníamos un plan C ni un plan PUTO Z!. No contamos con una traición así, mi hermano se puso al volante de la furgoneta y los demás se iban quitando a toda hostia las cuerdas y bridas que les impedían moverse. Todo pasó muy rápido, se acercó un solo patrulla a ver la zona, y no pude hacer otra cosa que forcejear con el, y lo maté. Su vida pasó por delante de mis ojos, pude ver como se le apagaba la vida en esa mirada, cerrando los parpados y perdiendo fuerza en sus extremidades, ya no hacía el intento de vivir, ya había perdido la vida. Fallath corrió a ayudarme, era la primera vez que mataba a un policía, alguien seguramente inocente, con su familia, con su vida, todo por unos mierdas que nos han traicionado. Me quedé mirándolo como pidiendo volver atrás y deshacer lo hecho, pero lo hecho, hecho está. Sin darme cuenta que habían más patrullas, Me cogió Fallath de la mano llevándome a la furgoneta y lo abatieron. Teo y los demás, que estaban detrás de la furgoneta me cogieron mientras esta estaba en marcha yéndose, dejando a Fallath en el suelo pidiéndome que me marchara.

 

No nos siguieron y durante unos días, no salimos de un escondite que teníamos. Fallath salió en todas las noticias, culpable de asesinato a un policía, culpable de robo al Casino, culpable de todo, y sus compañeros eran buscados por los mismos delitos.
Los próximos 3 años que pasé, los pasé planeando su huida, estudiando cada centímetro de prisión, pero cada 2×3 lo cambiaban de prisión y me era imposible comprar a la gente de allí y conseguir sacarlo.

Una noche antes de que ocurriera esto, me hizo prometerle que si volvía a prisión, que no le iba a esperar. Evidentemente le dije que no, y por mucho que insistió, mi respuesta siempre fue la misma. No iba a dejar que se muriera en una carcel. Iba a hacer todo lo posible por sacarlo, y si ello conlleva estar yo dentro por intentarlo, que así sea.

 

Cada noche sueño con el momento en el que lo dejé en el suelo, como me alejo y como se me rompe algo por dentro. Y día tras día, estoy más cerca de sacarlo de allí. Me planté con 30 años, como quien no sabe la cosa, con la vida en un hilo, sin saber si algún día me pillarían. Iba a todas las ciudades cerca de las prisiones donde a Fallath trasladaban. Casi siempre con la misma escusa, no hay sitio para uno más. Cuando estaba apunto de dar con un eslabón débil, lo trasladaban, y así 3 años. Hasta que llegó a San Francisco, una de las federales más seguras y reconocidas de Estados Unidos. Vivía en la mierda, en la venta de droga como una camella del montón, comiendo todo a pedido, sin salir apenas de mi casa, tirada por las noches pensando y pensando, dándole a la cabeza, buscando cual es la salida, lo dejo todo y me entrego? Ni de coña… Todo una lucha interior, si no tenía suficiente con la guerra que tenía fuera, también la que llevaba conmigo.
Cogí todo el dinero que tenía en el banco, con varios millones en Florida enterrados en un lugar seguro. Y me fui sin nada más que el dinero de mi tarjeta a Los Santos, bueno, si iba con equipaje. Iba con mi hermano y sus putas pintas.
Al llegar allí el ambiente era distinto, podía ver como la ciudad estaba separada según su economía, como en todos lados, pero aquí no había nadie que pusiera orden. Era increíble, como coño sobreviven? a base de perder agentes y ciudadanos? Allí la muerte era algo mucho más habitual que en mi Florida, aunque no iba a centrarme en ello, mi principal objetivo era sacar a Fallath de allí. Sa

Teo nos indicó unas zonas donde podíamos estar tranquilos, sin que nos dieran mucho el coñazo, merodeando por donde los trabajadores de la federal iban a desayunar y todo eso. A enterarme de todo y hacer amigos. Era muy importante ser simpática, un amor de mujer y que para nada pertenezco a una mafia en Florida.
Allí cuando se enteraron de lo que ocurrió, poco tardaron en querer ayudar y sacar a Fallath, incluso mi padre, parecía que había espabilado e hicimos las paces. 
Era muy complicado, habían agentes más secos que hechos por encargo, no daban pie a mucha amistad, pero todo el mundo tiene un precio. Descubrí que uno de ellos tenía problemas económicos, todo por el juego y sus vicios, apunto de estar embargado, mientras otro tenía a su hija de 14 años en el Hospital y las facturas le estaban llegando al cuello. Eran mis 2 primeros objetivos e iba de cabeza a por ellos.
Empecé por quien más urgencia tenía, este hombre estaba desesperado por su pequeña, por lo visto su mujer tenían hasta 2 empleos, y el iba haciendo trabajos en su tiempo libre, dormía 3 horas y de nuevo al trabajo. Era perfecto, nadie le diría nada a un padre que está perdiendo a su hija y se ha quedado dormido en una guardia. 
Sin mediar palabra, sin que se notara mi desesperación y las pocas esperanzas que cada paso me otorgaban, fui hacia el con un sobre, me puse en su camino y mirándole a los ojos le dije:  No soy una buena persona, pero ningún padre debería ver sufrir a sus hijos y me fui.
Dentro del sobre habían 10 mil dolares y una nota en la que estaba un número de teléfono de móvil prepago y escrito :  Si quieres más, tendrás que ayudarme .
Con el otro que tenía problemas de economía, no sabía realmente que hacer, si dejar que le dieran por culo por buscarse la ruina, o ayudarle si tenía un problema de vicios. Empecé a seguirlo y a ver sus pasos, al salir del trabajo, lloros, llantos, rabia, creo que su mujer y sus hijos se fueron y lo dejaron ahí, es normal.. nadie merece arrastrar los errores de otros.

Me acerqué a él con muy mala hostia y le dije:
-Vengo de parte del jefe, y el puto dinero? Que dónde está el puto dinero!
Mi hermano estaba detrás crujiéndose los dedos con pinta de negro de barrio, así que el tema fue más creíble.
-Ya tengo el dinero ya, mañana se lo entrego, joder mañana se lo entrego lloraba.
-Cuanto debes? – le pregunté.
-30 mil dolares, debo solo eso, los tendré, te juro que los tendré. Tengo que vender el coche y pedirle a unos amigos, y tendré el dinero, por favor no me matéis…
Decidí ponerle a prueba, podría gastarse el dinero que le iba a dar, o podría coger y reunir lo que le quedaba para pagar a quien le debía el dinero.
-Saqué una carta con otros 10 mil dolares en el, bien abultado y se lo entregué. Le dije: – Esto es un regalo de Cero, si quieres más, llama al número que hay apuntado dentro.
Nos fuimos pegandole un puñetazo en el estomago, y diciéndole : -Mejor tenernos de amigos, así que no vayas soltando por ahí que Cero te ha dado nada, invéntate algo, lo que sea.

Y allí estaba la llamada, aun no nos habíamos subido al coche mientras discutiamos como 2 gilipollas que mi hermano se quería llamar Cero porque el es redondito y gordito y yo una estirada, que se debería llamar Uno… Poco me faltó para partirle las piernas al gordo cabrón este, mientras iba gritando -TE LLAMARÉ EGOCENTRICAAA!!!-
Que Uno se llama Fallath joder! 
En fin, quedamos a X hora en cierto sitio, los 2 tapados para hablar de lo que nos interesaba.
La propuesta era sencilla, pagaba sus deudas si me ayudaba a sacar a un recluso de la federal donde el trabaja. Le ayudaría a que su familia volviera con el, y a que no le volvieran a molestar en ningún momento aquellos, costara lo que me costara.
Estas cosas no quería hablarlas por teléfono, lo suyo era en persona. Allí contactamos con Teo que nos comentara que zonas se podía pisar sin problemas, y donde hacer chanchullos.
Todo fue muy rápido, teníamos ya a uno de seguridad, y estoy casi al 100% segura de que el padre de familia también llamaría.
Accedió a hacerlo, pero necesitaba tiempo, tenía que ser en el comiendo de un nuevo mes, que tengan los horarios nuevos, saber quienes van a estar vigilando en cierto momento, las rotaciones y demás.

 

A los pocos días, se puso en contacto el padre, y que te voy a contar? desesperado, lo que salvaría a su hija costaba 30 mil dólares más, y era capaz de venderme su alma por tal de tenerlo. Yo tenía en florida 13 millones, más unos 500 mil que tenía donde vivía de alquiler. 30 mil dólares no me suponían nada, pero si lo regalaba sin nada a cambio, quizás perdiera mi oportunidad de sacar a Fallath. 
El trato era sencillo, iba a trabajar codo con codo con el ludópata, e iban a hacer todo lo posible para que Fallath saliera sin problemas de allí. Y si tenía que entrar con una AK y cargarme a quien necesitara, lo haría.
Empezamos a trabajar, aún quedan muchos temas de por medio, y Fallath sigue en prisión, pero queda cada vez menos. La pequeña se mejora cada día más, y yo me encargaré de que de por vida tenga la medicación que la ayuda a estar bien, peor el día que me falle. Seré yo quien termine con la tortura de ambos. Matándolo a él, y dejando a la niña sin sustento de nadie.
Con mi familia no juega nadie. Mientras hacíamos más planes, comprábamos pasaportes falsos para tener distintos planes, armas y demás. Llegó el día en el que Fallath recibió los pasos a seguir en una reyerta que iba a haber a la hora de la comida por parte de 2 negros los cuales, cuando salgan tendrán una buena recompensa. 
Era sencillo, distraer, atraer y esconderse. Los otros seguratas se encargaría de sacar por la zona de carga y descarga a Fallath, mientras el camionero era contacto mío de Florida. Gracias abuelo por enseñarme a que las amistades hay que cuidarlas, y los contactos aun más.
Sabía que iba a ser muy peligroso, pero confiaba, todos estos meses planeando una salida, tenía que servir de algo. Y si seguía esperando, podían volver a trasladarlo y volvería a perder la oportunidad.
Los golpes empezaron a dibujar el comedor de sangre, los de seguridad no tardaron en usar la porra y el resto de presos a defenderse. Según las noticias, acabaron muchos en el hospital, daños que estaba dispuesta a pagar.
Sin llamar la atención se lo llevaron hasta la zona hablada y lo metieron entre un montón de colchones rotos, ropa y sabanas rotas, y demás cosas que iban a tirar al vertedero. 
Se acercaba la hora a la que teníamos que hacer el intercambio de vehículo, y allí estaba. Como cuando terminas un puzle que llevas años intentando completar, lo vi. Salía del camión abrazándome con una sonrisa de oreja a oreja. Un sobre para cada uno de los que han participado, y a irse de la zona cuanto antes. 

Si todo va bien, no le buscarán en una buena temporada, ya que no debería salir como que está en la federal de San Francisco, y que sí fue trasladado a Texas hará unas semanas.
Había 2 planes, Europa o ir a Los Santos, un sueño que teníamos pendiente. Y decidimos arriesgarlo todo e irnos a Los Santos a pisar fuerte aquella tierra.
Actualmente me encuentro a horas de haber llegado a Los Santos en coche, escribiendo esto que iré actualizando. No sé que mierdas será de mi, no sé nada. No sé que futuro me espera, si volveré con el rabo entre las piernas a Florida, a mi zona segura, o si podré decirle orgullosa a mi familia que he creado lo que Marco y el abuelo en Los Santos. Pero aquí estoy y no voy a ser menos que nadie, seré una Halsey como me enseñaron.

 

Pasamos unos meses raros en Los Santos, empezando a crecer y a ser conocidos. Lo único malo de esto, es que te creas más enemigos que amigos. Y a veces la presión puede con la gente.
Quiero creer que es lo que ocurrió, quizás confiar demasiado en la gente, en que harían lo mismo que yo por ellos, me ha llevado a esta situación.Fallath y yo no pasábamos por el mejor momento nuestro, quizás el amor se moría, quizás ya no sentía el nada.. solo sé que se esfumaba nuestro sueño. Mi hermano más distanciado que nunca, una mujer tenía que ver en ello. Y el resto de compañeros fueron cayendo algunos en las drogas, otros en el alcohol, el juego… La policía debería estar tranquila, realmente los delincuentes caemos por otros delincuentes o por nosotros mismos. Somos nuestro peor enemigo, nosotros nos destruimos.
Un día paso de estar rodeada de gente, y al otro, abandonada. Y así fue poco a poco, mientras mis padres en Florida me insistían en que volviera, que se había jodido, que lo dejara. Y no por mis santos muertos que no, yo no iba a rendirme. No iba a haber dios que me sacara de Los Santos, nunca nada ha podido conmigo, y esto mucho menos. No iba a volver con la cola entre las piernas, con las orejitas agachadas, y que el resto de mi vida me recordaran que no fui capaz de crecer aquí.
Aunque movíamos mucho dinero, y yo ya había trabajado para más de un pez gordo, la vida da más vueltas que de lo normal. Un día estás aquí, y al otro no eres nadie.
Fallath se desentendió de la mayoría de nuestros negocios, aunque siempre estaba a mi lado, parecía no estarlo. Sentía que estaba sola estando acompañada. Supongo que no fui la mejor compañía, ni la mejor pareja, ni la mejor persona. 
Pero ya no había nadie que me salvara de mi misma, y allí fui, al borde del abismo.
Toneladas de drogas, armas, dinero, pasaban por mis manos, distribuyendo a otras presas. Y caían, y  caían…Llegaban unas vacas flacas para todo Los Santos. Nuevas leyes, nuevas órdenes, más policía, más control aéreo y marítimo. Se terminaban los chollos para más de uno.
Los que ayer llamaba para entregar coca, ya no había nadie al otro lado del teléfono. Supongo que si yo seguía en pie, es por hacerlo bien. Siempre cubriéndome las espaldas, teléfonos falsos, identidades falsas, ninguna huella, ningún rastro.

 

 


Durante un buen tiempo, me dediqué a ir sobre segura, más que sobre segura, segurísima. No había alma que me encontrara, hasta mis vecinas se pensaban que me había pasado algo. Tenía especial relación con varias señoras ya mayores, que siempre me vieron con buenos ojos y me trataron estupendamente. Cosa que agradecía, lo que recibo lo devuelvo, y siempre que podía estaba allí para ellas. Es raro en mi, oye, pero este tipo de acciones hay que compensarlas y recordarlas, y por muy hija de puta que fuera, ellas no se merecían nada malo.
Siempre que tenían problemas solían acudir a mi, que si un grifo roto, que si le sobraba cena y me traía 4 kilos de macarrones, que si su nieto es un bocas y había que frenarle los pies… cosas que me dan bien.
El dueño del estudio donde tatuaba, se cogió unas vacaciones permanentes en Las Vegas. El muy cabrón me vendió el estudio a toda leche y salió de la ciudad como alma que lleva el diablo. Supongo que lo buscarían o prefirió pasar del tema.
Así que, me plantaba en Octubre, siendo dueña de mi propio estudio en Los Santos, ni tan mal.
Conforme iba pasando el tiempo, la cosa se iba calmando, parecía la gente acostumbrarse más al movimiento que había de policía, y aprendíamos a saber las rutinas que tenían.
Hasta que un día volví a recibir una llamada, de una voz familiar.
Hace tiempo que trabajé para este hombre, una persona seria y meticulosa, y sobretodo bastante rica.
Ya había trabajado para el hará un buen tiempo, y esta vez quizás volvería al mismo tema. No diré que lo hacía como Marco y mi abuelo, nunca habrá nadie como ellos. Pero estaba en mi salsa.
Me duró poco el negocio, teniendo que irse a NY, y llevándose todo el negocio de Los Santos. Yo seguí con el tema, pero pronto se levantó otra organización, y fui incapaz de poder suministrar todo lo que debía sin los contactos necesarios.
Y ya estaba de nuevo en Los Santos, listo para volver a manejar la ciudad, y quería volver a contar conmigo.
En pocos meses volvería a Los Santos, recibiría una llamada suya, y a empezar con el manejo.
Sus palabras – Procura seguir viva para entonces, que te voy a necesitar -.
Ps, este no sabe con quién habla.

Estamos en noviembre, un mes precioso…Si tenemos en cuenta que he cumplido 32 años, para algunos sería todo un dolor, para mi un logro.
Este tiempo entre que llegamos a Los Santos y nos acomodamos, algo debió suceder, aun no lo sé, quizás soy yo, mi forma de ser, mi pasado, mi presente, yo en definitiva.
Fallath tuvo que volver a su país, por lo visto algo relacionado con su familia. Solo se que desapareció de mi vida. Todo por lo que durante años había luchado, se desvaneció en 5 minutos de llamada.
A las pocas semanas mi padre llamó, y mi hermano tuvo que marchar para allí. Esperaban que yo también fuera, pero, no me quiso de líder, y ahora quiere que arregle problemas? No.
Me convertí en una sombra, lúgubre y turbia, allí donde iba, en vez de gustar, alejaba a la gente. Si siempre fui despiadada, ahora más.

Los días parecían tener todos el mismo nombre, todos el mismo fin. Empecé a encargarme yo de los trabajos que salían, alguna amenaza, alguna paliza, mover cargamentos… 
Acepté empezar desde abajo, desde lo más mierda, dejando de lado un tiempo mis objetivos a gran escala. Si lo que iba a conseguir, lo conseguiría por mis propios putos méritos, y no por terceros.
La vida es aquello que no entenderé, me decía mi abuelo. Pues esto es vida? Poder, dinero, amor, rabia…
No conseguí contactar con Fallath, y mi hermano se quedó en Florida. Y fue lo mejor que pudieron hacer, que siguieran con sus vidas, eso haré yo con la mía.
Empecé a dedicarme tiempo, a trabajar en un estudio de tatuajes poniendo piercings y tatuajes, la verdad es que el estudio estaba en un barrio de mala muerte, lo que me dejaba conocer a gente del mundillo en el que me movía, aunque eso sí, bastante cutres, lo típico, pandilleros de poca monta. Yo nunca he sido de tener riquezas, por más millones que tenga en Florida, no me interesa tener una mansión, un coche tremendo, ni nada de eso. Solo despertar junto a alguien que tenga las mismas ganas que yo de estar con el.
Alquilé un piso, pagué 1 año al completo, me compré mi moto de segunda mano, una preciosa Akuma que estaba en el garaje de un anciano. Un anciano llevando una Akuma? No, era de su hijo, falleció en un accidente de moto, y el hombre llevaba manteniéndola 4 años en el garaje, destrozada que estaba, y con una historia entre sus metales.La vida parecía no sonreírme, y lo entiendo, a la gente mala les pasa cosas malas. Y por más que quisiera hacer actos de algo que llaman bondad, tenía mucha carga en la espalda.

Si tuviera la oportunidad de cambiar mi vida, no lo haría. Crecí con esto, me cultivé con esto, con esta vida, con estos ideales, y si dios no está de mi parte, que no lo esté. 
Surgió la oportunidad de hacer algo que me encanta, poner en su lugar a la gente. Este no tenía ni ideales, ni había tenido alguien que le pegara 2 hostias, y me tocó a mi. A quien se le ocurre robar en casas del barrio en el que estaba el estudio de tattoo? Y que encima, la gente supiera quién era. Un niñato de estos que no llegan ni a la suela de los zapatos, queriendo ir de raperito del montón y de maluchón peligroso.
No me hizo falta gran cosa, acercarme a donde sabía todo el mundo que se dedicaba a fumar con sus colegas, y tontear un poco con el. Una miradita aquí, otra miradita allí, morderse el labio, y hacerle un gesto con el dedo de que se acercara. Lo siguiente era llevarlo a mi casa y acojonarlo. Allí después de un par de tonteos, lo subí a la azotea, con la idea de que era impresionante a esa hora. 
Lo cogí, le abracé por la espalda y en un pestañear ya tenía la pistola en la sien. 
Los siguientes segundos eran clave para su futuro, si hacía lo que yo le decía, seguiría con vida, quizás con un dedo o dos dedos menos, pero con vida. Si se le ocurría aunque fuera vacilarme, me tocaría pasar varios días limpiando la sangre de la azotea.
Empecé a escuchar un gotear, clok, clok, clok, y el instinto me llevó a mirar al suelo de debajo de sus pies. Se había meado encima, buena señal para tu supervivencia, pequeño.
Mientras seguía apuntando a la cabeza desde atrás, susurrando al oído, le canté todo lo que había robado, y todo el daño que hizo. Como iba a devolverle cada minuto de dolor que había ocasionado a la gente a la que roba, y lo que es peor, robar a ancianos, personas que van día a día en sus comidas y medicinas.

Algo tan rastrero de robar 10 dólares de un bolso a una señora, que podría ser para la pastilla, o para comer un par de días.
Lloraba y lloraba, suplicaba por su vida, y sinceramente, si hubiera visto mi cara, se habría dado cuenta que no servía para nada tanta obra de teatro.

Lo llevé al baño, y allí saqué un corta puros, mi abuelo cortaba muchos dedos de esta forma. La hoja estaba tan afilada, que tenía un reflejo bonito con la luz de la luna y las farolas. No entendía ya lo que decía, entre los mocos y que no podía tragar del miedo que estaba pasando.
Pobre, le puse el dedo índice dentro del cortapuros, y susurrándole al oído le avisé. Si se le ocurría volver a robar, la siguiente lo haría de verdad, pero le cortaría la polla, y no se la devolvería. La tiraría por el váter.
Empezó a rezar, a decirme llorando que sí, que no volvería a hacer nada de eso. Y le creí, lo noté en su voz.

Cuando se pensaba que estaba todo bien, aun con el dedo en el cortapuros, apreté y me llevé al dedo por delante.
Quedó en shock, miraba su mano y como el iba cayendo al suelo del tejado siguiéndole gotas de sangre. Su tono de piel cambió, se volvió blanco y empezó a marearse.
Le escupí en el dedo y mientras gritaba, le iba acompañando a la calle. Iba a darle la patada ya, demasiadas tonterías por hoy.
Salió una vecina asustada, pensando que algo malo había pasado con tanto grito. 
No se preocupe, que estaba cocinando y se ha cortado un dedo. Cuando la vecina le vio la cara y vio quien era, me miró y afirmó con la cabeza mientras le decía a el, que hay que tener cuidado donde se mete la mano.
Fue uno de los trabajos de estos días que más me ha gustado, es gracioso que yo haga justicia. El día que a alguien le toque hacer justicia conmigo, va a ser muy divertido.

 

Los días seguían, y me encargaba de pegueños detalles como un – Heavy mañana te pago, prometido- -Heavy no tendrás algún gramito no? te debo una-  y comentarios así.

Y te preguntarás, para que fías? Y si no te pagan? Todos pagan, de una forma u otra, siempre alguien que no me ha pagado a su debido tiempo, me ha pagado el doble. Y es una forma de despejar esta rabia interior que tengo, ir a por ellos, y que me paguen el doble, y si no el triple..

Una pequeña paliza aquí, otro dedito roto por allí, lo que se cría se recoge, y si no tienes palabra, de que te sirve la lengua?
Creo que gracias a mi, los cirujanos, han colocado más lenguas en Los Santos que en los últimos años.

 
 

También vendía por mi cuenta armas, las compraba baratas, las arreglaba, limpiaba y ponía a punto para su uso, muchas robadas a la policía o confiscadas de otras organizaciones, que llegan a la calle de nuevo por policías no muy legales, que no saben hacer papeleo.
En una entrega de 2 combats, algo que debió ser sencillo, me pillaron de por medio 3 tíos, son los peligros de ir trabajar sola.
Me acorralaron, y mientras me defendía del que tenía delante, el de detrás me tumbó de un golpe en la nuca con la culata del mismo arma que le vendí.
Desperté en su coche cuando me llevaban no sé donde.
En el mismo coche mientras habría los ojos y notaba que tenía su mano por debajo de mi ropa interior mientras estaba sentada en el asiento con la cabeza entre las rodillas, acerqué mi mano a mi tobillo y saqué la mariposa que llevaban en la bota. Soy una mujer con muchos planes, y por supuesto, que no iba a dejarme hacer lo que fueran a hacer.

 

 
 

Se escuchó el Click y el sutil sonido de la hoja de la navaja abrirse, de forma automática. y como acto seguido sin mediar palabra y en lo que tardas en pestañear, le clavé la navaja en el cuello.
Me salpicó sangre en la cara, momento glorioso para mi, como intentaba respirar mientras se agarraba el cuello.
Afghhagghhhaagghhhgffff un sonido parecido salía de su boca, mientras abría los ojos y se apagaba el brillo de ellos. Su camiseta llena de sangre, la pistola en el otro asiento… Mientras le quedaban menos de 2 segundos de vida, y los demás se habían dado cuenta evidentemente de lo que hice. El conductor da un volantazo pegándome en la cabeza con la puerta al coger la pistola. Sabía que no podía, no joder, no podía permitir perder los estribos, ni la visión. Recuperé el foco de atención y con la pistola apuntando al copiloto quité el seguro y disparé, disparando el también. Yo no fallé y le di en la cabeza, mientras el me dio en el costado.

 

Acto seguido vacié todo el cargador en el conductor. El coche estampado en una pared al lado de las cloacas, 4 de la mañana y ni un alma. Miré al techo del coche, y empecé a llorar apretando los dientes mientras me tocaba la herida y veía mis manos llenas de sangre..
No sé, quizás la adrenalina, quizás la soledad, quizás el haberme librado de morir en ese mismo momento por esos.
Apreté los dientes y gruñendo, me levanté como pude. Cogí las armas, seguramente los identifican, pero tenía que simular que era un ajuste de alguna banda. Vacié los cargadores aun estando muertos en ellos, que pareciera algo vengativo, con rabia, aunque la había. Y le prendí fuego al interior del coche, empezaron a quemarse ellos, dejando los rastros comunes, y me fui al explotar el coche. 
Me fui metiendo entre callejones, con la cara llena de sangre, tambaleándome, viendo borroso y desear no morir en una esquina como una pringada.

 

Ya apartada pero no segura, empecé a intentar palparme la herida, tenía salida de bala, mejor. Y allí mismo me desmayé.
Creo que desperté a las 3 horas, rodeada de 3-4 perros y un señor con acento Italiano. Lo primero que pensé fue, ya me pilló la policía, que debo decir, que
debo hacer, piensa Ivy, piensa… Mientras cada vez era más consciente de lo que me rodeaba y que el tío, para nada tenía pinta de poli, y menos con ese olor.
Estaba debajo de un puente a pocos metros de dónde me desmayé, el hombre, en vez de robarme, prefirió ayudarme. 
Fui desmayándome y volviendo en sí varias veces más.
Dante venía de Italia, a ganarse la vida en otra ciudad, siendo veterinario y abriendo su propia consulta. Supongo que este hombre tenía gran parecido conmigo.
Me desperté de día, eran sobre las 15:00 de la tarde aproximadamente, el sentado jugando con los perros mientras yo estaba metida en una tienda de campaña muy sucia, diría que de color verde, pero parecía negra.
Intenté levantarme, me tiraba en el abdomen algo, un dolor intenso y a su vez tirante. Me había cosido como había podido el hombre, aun no sé hasta que punto eso estaba limpio. A día de hoy estoy sana en cuanto a enfermedades, o al menos eso dice las pruebas cuando me las hago por ser tatuadora.
Me levanté y salí de la tienda de campaña como pude, mientras los perros fuera se acercaban corriendo a mi y Dante sonreía alegre. Como si no las tuviese todas con el que sobreviviera…
Quería olvidarlo todo, mientras mis ojos se adecuaban a la luz que me daba e intentaba ver con claridad todo lo que me rodeaba.
Dante me insistía en que debía quedarme tumbada lo maximo posible, que se podía abrir la herida…Me agarró de los hombros y me obligó a sentarme. No tenía fuerzas para poder evitarlo, y ahí se me pasó el tiempo.
Me pasé 3 días durmiendo más de 16 horas, sintiendome destrozada tanto fisicamente como espiritual, excepto la mental.
Le debía lo más grande a ese hombre, me salvó la vida sin pedirme absolutamente nada..

Dante no aceptó para nada mi ayuda, ni siquiera vivir un tiempo en mi casa para que retomara su vida. Se había hecho a la vida en la calle, a dormir a la intemperie, a no tener techo ni paredes. 
Los días pasaban y al poco de diciembre conocí a un chico. Una voz preciosa, atractiva, con un vibrar que me volvía loca. Vestía muy bien, piel morena, pelo castaño. Su nombre? que más da… Yo era su Julieta, Fallath desapareció de mi mente. Ya no esperaba nada de él, aunque deseaba realmente saber que al menos, estaba vivo. Y aunque quería divorciarme y poder seguir con mi vida sin la limitación de saber que unos papeles me impedían moralmente seguir adelante, rezaba que siguiera vivo.
Solo tenía ojos para ese hombre, me enganché totalmente, tenía una caricia suya en cada pelo, al menos las primeras semanas. Duró bastante poco, rechacé a muchos otros por el, para que de la noche a la mañana desapareciera sin decir absolutamente nada. Otro que desaparece, empecé a pensar que era yo la que había que la gente huyera, que tenía un aura negra a mi alrededor expulsando a la gente de mi lado.
Y allí, el 25 de diciembre, con un plato de comida precocinado, viendo una de mis películas favoritas y cayéndose la casa encima de mi alma, me prometí no volver a abrir mi corazón a absolutamente nadie a la primera de cambio. Que si querían estar conmigo, iba a ser trabajado, dando el callo.. Y que sería yo la que caza, no la cazada.
Mi última intención era jugar con nadie, y no era algo que fuera a hacer, está en contra de mis principios morales, pero no iba a permitir la entrada de nadie a mi alma de la noche a la mañana. Iba a hacer lo que el cuerpo me pidiera, lo que la intuición me marcara.
Si conocía a un chico, lo conocería a fondo, con la libertad que me diera la puta gana de conocer a otro, no iba a darles el privilegio de ser su mujer de primeras de cambio.
Se terminó de entregarme de buenas a primeras sin frenos, no quería volver a estrellarme, y que cojones, ahora podía ser lo manipuladora que quisiera. Iba a aprovechar totalmente lo mujerona que estaba hecha, y que pasara lo que tuviera que pasar.

 

Le dije no tengas miedo que yo estoy contigo, la soga al cuello, la vida es un bello castigo..
Como cuando un golpe de aire te da en la cara al salir de algún lugar cerrado, y te hace consciente de la libertad que te espera allí fuera.

Los días con rutina eran lo que menos me importaba la verdad, un tatuaje, otro tatuaje, una paliza, una cara sonriente para este cliente, aunque realmente estaba deseando destrozarle esa carita con el codo. Pero Trace estaba aquí, y sabía lo que él pedía.
Tengo el suficiente control como para dejar a un lado la mala hostia que me recorre por todo el cuerpo y tranquilizarme una temporada hasta que todo fluya y se abra la veda y den libertad a mi mala puta interior.
La gente parecía perdida, había un control infumable en las calles y la policía parecía que reinaba todo, hijos de puta.
Venían a mi estudio como si fueran bienvenidos y yo con una maldita sonrisa en la cara acordándome de todos sus muertos. Pero es mi trabajo, y debo mantenerlo, por si en un futuro, la delincuencia vuelve a caer  y al menos tener una fuente de dinero fija.
Y sin quererlo, lo conocí, se llamaba Crisbell, la verdad… para nada pensé que iba a ser policía, esa forma de caminar, esa mirada y pf esa maldita sonrisa. En fin, madero.
Me empezó a encantar estar con el y lo detallista que era, aunque estaba segura que lo era con más tías, pero mientras yo me lo tiraba, también veía a más tíos. Así que, está justificado que él pueda hacer eso, por ahora.
Pronto terminó el tema con el, ya que con maderos no quiero saber nada romántico, haciendo que conociera a un amigo suyo llamado Jayden, me costó una barbaridad aprenderme el nombre. La primera vez que lo vi dije, este tiene algo especial, y así es. Es tierno, simpático, adorable, cariñoso… Todo lo que yo adoro en un tío y todo lo que no quiero en un hombre. Es un poco contradictorio, pero no podría meter en esta vida a un chico así, iba a estar más pendiente de él que de mi, y eso sería un flaco favor para ambos. Aunque quien me quitó el sueño fue un chico llamado Klay, que sí joder que sí, que me volví una cabrona, una puta, una sin verguenza, sí y?
Mientras me dedicaba a extorsionar, a repartir drogas e imponer respeto y mi presencia de nuevo en la ciudad, estaba ahí, quedando por las tardes y noches como una más del montón de chochos de la ciudad socializando, follando y haciendo contactos.
Mis primeras intenciones no eran nada amoroso, debo admitir que me gustaba tenerlos pendientes de mi, con el móvil en la mano y su sonrisa esperando un mensaje agradable mío.
Estaba aún casada, y a las puertas de conocer a un abogado, como caído del cielo allí apareció. En el badulaque mientras compraba y presentándose como mi futuro héroe en cuanto a la legalidad.
Quería quitarme de encima ya el título de ‘’rechazada y/o abandonada’’. Quería firmar ya el maldito divorcio y disfrutar de esta vida y las ventajas de estar tan buena como estoy.
Klay sin embargo logró pararme los pies, ahí tan valiente como soy, decidí entre todos los que querían algo conmigo abrirle más la puerta a Klay. Motivos? No lo sé ni yo, intuición? 
Sólo sé que hice bien, y que estoy preparada para todo lo que tiene que venir y vendrá, estoy segura que vendrá.

 


Los demás meses se acercaban con una leve sonrisa, ya las cosas no me gustaban tanto, me pasaba más tiempo sola que acompañada de nadie. Y la soledad, no me es ningún problema..pero cuando te toca repartir drogas sola, como la última vez que repartí armas y acabé inconsciente en un coche mientras me sobaban..no me llama.
Marshall un tío bastante serio de la organización, empezaba a aparecer más por mi vida, aunque el tema Banco le consumía casi todo su tiempo, y es evidente, que primero va su negocio y luego arriesgarse por unos billetes cuando tiene en sus manos el de toda la ciudad.
Dije serio? serio es poco, a día de hoy aun no le he visto sonreír, aunque se que está loco por mi, quien no iba a estarlo?
También apareció un colega de Trace, Keiton, bueno… Y la verdad, esa gente duraba poco por la ciudad, supongo que tendrían cosas mejores que hacer o venían para momentos puntuales. Solo se que me tocó dedicarle más tiempo del que creo que se merecía todo esto, pasé muchas horas y días encargándose de muchas cosas para sentirme la última mierda en muchas otras ocasiones.
Y como pocas cosas hay que puedan con mi moral, seguí adelante, inclusive cuando Klay y los demás decidieron irse, volviendo otra vez a la rutina de la soledad. ¿Que sinceramente? me daba igual. Ya estaba cansada, por todos lados dando todo lo que podía y el resto de momentos, puñaladas. ¿Queréis iros? iros ya.
Por Klay pedí a Trace que se fueran a trabajar con mi hermano Ian en San Francisco, el se que los iba a tener vigilados, el trato de mi familia con el resto de trabajadores es muy diferente a como Trace los trata. Allí se sentirán como en casa, aunque no durarán en eliminarlos si fallan.
Iban de mi parte, así que si tenía que ir yo a matarlos por fallar, lo haría.
Jayden se quedó conmigo, y todo este tiempo que había estado con él, se convirtió en mi mejor amigo. Hacía tiempo que no coincidía tanto con una persona, ya llevaba tiempo conociéndolo y la verdad? Lo iba a defender a capa y espada siempre y cuando no la cagara, para eso estaba yo, para intentar enderezarlo y por más palizas que le daba, poco a poco iba aprendiendo a hacer las cosas correctamente.
Klay se fue el último, primero a visitar a su hermano que iba a ser padre, y luego a San Francisco a seguir currando, que una vez entras.. no hay forma de salir.

Me jodió, me jodió completamente, estaba hasta el coño de darle oportunidades a la gente que entraba en mi vida. Oportunidad tras oportunidad, y decepción tras decepción. Ya hasta había perdido el número de veces que había matado por traición, por desviarse, por el bien común.
Los días pasaban y cada vez era todo más raro, esto va a rachas, a veces las cosas van viento en popa y luego hay otras que se tuercen, pero como dicen, dios escribe recto en renglones torcidos. Cuando piensas que peor van las cosas, que no encaja nada, es cuando más encaja todo, cuando más claridad encuentras en el camino.
Y yo era una persona que sabía dejarme llevar o coger el toro por los cuernos, que he vivido muchas veces estas cosas, y he salido de cosas peores, mucho peores.

Había mucha incertidumbre en la ciudad, la gente venía y se iba más rápido de lo normal. Muchos acababan en la cárcel, otros tantos muertos, y muchos de ellos los conocía.
Es lo que tiene esta vida, siempre lo digo, tenemos fecha de caducidad, sí.. todo el mundo, pero nosotros si no vamos con cuidado nuestro tiempo es menor.
Estaba deseando poder prender fuego a media ciudad, de verdad… tanto asco había cogido a algunas personas, que si por mi fuera, si yo tuviera la opción a decidir, no daría tantas oportunidades como las daba Trace.
La gente pasaba por la RTI más rápido de lo que me imaginaba, no había buen motivación aunque yo sabía y tenía claro que ahí iba a ganar dinero, ganarme el respeto de la gente y sobretodo, contactos y lealtad.
Klay no estaba del todo seguro y varios más igual, y así terminó sus días por Los Santos, gracias a mi y a mi hermano Ian que está llevando el trabajo en
San Francisco, pudieron pirarse sin necesidad de un tiro en la frente. aunque no te voy a mentir, mi hermano no va a permitir tonterías, aunque vengan de mi parte. Y tiene orden mía, que cualquier tontería acaben 2 metros bajo tierra, me da igual amistades me da igual amoríos.
No voy a acabar yo bajo tierra, eso lo tengo seguro.

La gente en muchas ocasiones suelta las típicas tonterías de, mejor muerto que en prisión, que quieres que te diga? Yo he estado 4 años en la cárcel y la verdad que prefiero a estar muerta.
Me da igual si tengo que trabajar el doble, si tengo que estar recibiendo palizas todos los días y evidentemente dandolas, que voy a puto piñon, y nadie iban a ponerme trabas en lo que quería conseguir. Así que sí, antes en prisión que muerta, y también te diré una cosa… Puedo asegurarte, que con todos los millones que sigo amasando en Florida,
San Francisco, y en Los Santos. Aunque no currara en Florida, el negocio también era mío, y seguía manejando bastantes temas allí, aparte de tener mi estudio y varios negocios más.
Y volví otra vez a quedarme sola, sí joder sí.. tenía colegas, y? Estaba tan bien con Klay y de golpe y porrazo quiso irse a ver a su hermano y luego a San Francisco, que me dejó descolocada, aunque yo ya me imaginaba algo, ya que los días se hacían duros y eternos para él, quizás
no estaba preparado para aguantar esto, y mis objetivos estaban claros, que era lo que me motivaba.
Aunque me pidió que me fuera con él, yo aquí no he terminado, y no iba a irme por nadie.
Fui cambiando de informantes, y Jay como siempre, seguía ahí, había recibido de mi parte más de una paliza, evidentemente por hacer las cosas mal.
Pero bueno, a veces es necesario hacer este tipo de cosas, con tal de ayudarle a sobrevivir, pero parece ser que no quería aprender y la cosa empezó a empeorar.
Conoció a varias chicas y bueno, parece ser que un chocho hace perder la cabeza a más de uno, y en este caso le tocó a Jay.
Al principio yo estaba contenta de que fuera feliz, de que follara y al menos se entretuviera, pero empezó a dejar su trabajo con la RTI a un lado, no lo veía centrado del todo, empezando a mentir y ocultar información.
Solo tenía que seguír lo que yo le decía joder, solo eso.. y con el tiempo habría tenido todo lo que el quería, pero tenía que hacerlo con los pasos adecuados y no como lo hizo él.
Mientras tanto yo buscaba gente para poder seguir manteniendo un grupo al que rodearme y con suerte poder seguir teniendo a gente en la RTI.
Conocí a Kian, Liam, john, Eric, Willy.. la verdad que todos de puta madre, prescindibles, pero de puta madre.
A día de hoy, la mayoría son legales, excepto Willy que tenía algún asunto turbio por ahí y no tardó en irse de la ciudad y Liam, que más tarde me enteré que tiene mucho de común conmigo.
Dediqué todo el tiempo que podía a ellos, a conocerlos y tener otra fuente de información, que a veces inconscientemente soltamos mucha mierda.
Y bueno, no voy a mentirte, mis alegrías me daba con alguno de ellos, un polvo por aquí y por allá, que una se merece estar bien atendida, y más cuando hago toda esta mierda.
Kian y Liam empezaron a ser más importantes en mi vida, Kian dedicado a hackear y demás, y Liam a sacarme información dentro del casino, unos miles de dólares extras siempre les venían bien.
Empecé a tener mucha más afinidad con Liam, quizás que su padre también perteneciera a una mafia en otra ciudad, y que haya vivido algo parecido a mi, me hacía confiar más, e igualmente aunque quería mucho a Kian, el trabajo no me permitia pasar todo el tiempo que quería con él, quizás, eso hizo que se aflojara un poco nuestra relación.

Me propuse enseñar a Liam, era buena persona, aunque su padre fuera lo contrario, mis dudas estaban ahí, valía la pena que lo metiera en esta vida? si lo quería, lo suyo sería que se fuera no? lo que muchas veces me ha dicho Jonan, no meter a alguien que quieres en esto, es ser egoísta ponerlos en peligro.
Pero debo admitir, que ambos dieron pasos sólidos, no obligué a nadie, y si voy a ver por sus vidas, estaré a pie de cañón guiando en todo lo posible para que no acaben con un tiro en la frente. Quizás eso fue lo que ocurrió con Jay, Jay nos había traicionado, había contado a Chanel que él era parte del grupo de la RTI, eso fue de lo peor aunque sinceramente? no me importó, no importó porque ella trabajaba para nosotros, y si me enterara que decía cualquier cosa, acabaría muerta, ella, hugo su puta madre y los muertos de satanás también. Pero empezó una mentira tras otra, tras otra, a ocultarme información y a ayudar a Chanel contra Hugo, algo que no podíamos permitir, no podía ser que se pusiera de lado de ella, y no que se quedara aparte.
Y le entiendo totalmente, pero en el rango en el que estábamos, era imposible que nosotros nos pusiéramos de lado de nadie, demasiado poder en las manos equivocadas, harían que se fuera todo a la mierda, y no solo él, también yo, Trace, nuestros negocios, y cientos de personas más afectadas. Fue duro? no, el trabajo es el trabajo, y siempre se lo he dicho, si tengo que cargarmelo, lo haré, si tengo que abrirlo en canal, lo hare. y si lo digo, no es para fardar, es porque soy capaz de hacerlo y lo haré.

Pensaba que Trace se lo iba a cargar a la de ya, pero parece ser que cambió de opinión, y mientras yo estaba preparada para pegarle un tiro en la cabeza
Trace decidió dejarlo encerrado en el bunquer unos dias y perdonarle la vida.La verdad? no me hizo gracia, pero días despues recibí un mensaje de Trace, que hiciera lo que yo quería. Joder!
Lo que yo quería es que me respetara, cosa que no hizo y aunque lo consideraba como mi hermano, no iba a permitir eso.
Lo dejé libre unos días, que la gente lo viera, que dijera que viene de Oregon de buscar información de su hermana y ha topado con quien no debía recibiendo una paliza de advertencia y un par de tiros.

Total, lo iba a matar igualmente. Y así fue, pasado unos días después de cogerlo por detrás y ponerle la pistola en la sien, apreté el gatillo mientras notaba como su corazón se le salía del pecho y no conseguía pronunciar palabra.
Siempre ha pensado que Trace le tenía manía, y lo que no sabía es que era quien lo mantenía con vida estos días, mira que le avisé, lo avisé repetidas veces como no iba a perdonar estas cosas y va, y lo hace. Joder, le puto avisé, es más cuando lo tenía agarrado por detrás y le susurraba al oído como iba a disfrutar con su muerte, un vacío inmenso se apoderó de mi, tanta puta muerte, la siguiente sería yo?
Debí esforzarme más para que no la cagara? en que mierda fallé para que llegáramos a este punto?
Y sin pestañear ni un segundo al apretar el gatillo, lo maté. Cogí aire lentamente llenando mis pulmones mientras notaba como mi corazón no tenía sentimientos algunos por su muerte, en otros tiempos sí me habría jodido, pero.. ya la traición hizo demasiado mella en mi confianza hacia el.
Una llamada, una recogida del cadáver y limpieza de la zona, desguazar su coche que estaba en la entrada y hasta luego. No sin antes enviar mensajes a sus contactos más cercanos inclusive yo, para que
supieran que se volvía a Oregon y que iba a buscar a su hermana sí o sí.
Espero que con esta mierda, la policía no huela nada, aunque hay cierta persona que se fue de la ciudad para ir a buscar a Jay a Oregon, que busque, que busque… No va a encontrar nada, y como siga así, encontrará otro tiro en la frente, en este caso, su frente.
La gente no se inmutó de que Jay se fue hasta pasado unos días, faltando al trabajo, dejando su hueco en el gimnasio, aunque pronto otros ocuparon su lugar, la vida es así, a la mínima de sustituyan.
Días después Silas un tatuador de mi estudio también fue asesinado, esta vez creo que por alguien de su barrio, seguramente por el jefe por cómo se despedía y me decía que del barrio solo se salía con los pies por delante. Vaya, ninguna novedad con los barrios de mierda.. hasta los ovarios de verdad.

Parece que todos estén cortados por el mismo patrón, Riski también murió, el calvo también acabó palmandola en el puto hospital, y el otro y el otro y …
Estaba un poco cansada, y necesitaba un respiro un descanso, hasta llegar a pensarme en cogerme vacaciones, yo pillando vacaciones? Me apetecía pillar un barco e irme al mar, tranquila sin agobios, y a poder ser sola. Pensar y salir del puto bucle en el que parecía que me estaba metiendo.
Y debo admitir, Liam mantenía esa parte de mi viva, me hacía replantearme muchas cosas, como si valía la pena esta vida, si valía la pena tanta muerte, si nos podiamos permitir un descanso, y si joder, me cago en dios, eso es lo que necesitaba.

Delegue mi trabajo en otros y desconozco como lo hicieron, me merecía irme una temporada de esta mierda y que otros se encargaran de todo, así que, le dediqué tiempo a mi estudio, a redecorar mi casa, a aprender nuevas técnicas de tatuaje y a Liam que me acompañó en todo momento. Y estaba metido hasta dentro en el tema, ya que me vió como acabé matando a Jayden sin pestañear ni dudar un solo momento, el ya sabía de que iba a ir el tema, de que iba mi vida, de que iba yo, y eso fue lo que impulsó a que el quisiera seguir conociendome, como si de un puto masoca se tratara.
Sabiendo que donde se metía podía terminar con él en un pestañear, ahí lo tenía, a pie de cañón conmigo, en las buenas y en las malas, y más en las malas.
Me demostró tener lo que había que tener, estar a pie del cañón y lo que más me interesaba, que confiara en mí si le diera una orden.
Aunque nos tomamos unas vacaciones, el trabajo es el trabajo, y seguía estando en el negocio, esto no se deja nunca.
Y me seguía encargando de estar en primera fila cuando tocaba matar, pegar palizas, castigar y demás a quienes lo hacían mal o quien me contratara, si había algo que se me daba bien, era hacer sufrir a la gente.
Empecé a poner a pruebas a Liam, a ver de que era capaz de hacer, al principio le costaba, tenía dudas, y como es normal y yo prefería, necesitó su tiempo. Si fuera un asesino sin una pizca de compasión para que mierda lo quiero? la próxima podría ser yo, necesitaba a alguien que supiera apagar esa voz de empatía que a veces te suena, y que supiera cuando diferenciar trabajo de placer.

Yo tenía el control sobre mi, pero no iba a dejar que quien tenía a mi lado día y noche fuera igual en ese aspecto.
La verdad es que cada día mejoraba con todo, estaba al tanto de muchas cosas y aprendía a pasos agigantados, y era a mi parecer muy atractivo que le pusiera ganas en aprenderse que tipos de armas, el calibre, que cuchillo era mi favorito y en informarse. Se le notaban ganas, y como si fuera mi alumno, ahí lo tenía.
Lo más duro llegó un día en el que tuve que volver a Florida un fin de semana, si no contactaban conmigo tenían el número de Liam y tocó algo bastante duro.

Las cosas había que hacerlas, no podíamos nosotros echarnos para atrás, allí estaba Liam yendo a un encargo de la RTI que aun seguía. Se presentó en el sitio indicado, y estaba el, tumbado en el suelo inconsciente, con las manos y los pies atados, sangrandole la cabeza y llenando el suelo y la camiseta blanca que llevaba de sangre.
Se acercó Liam, sabía como actuar, me había visto hacerlo muchas veces, pero.. y si esta persona era inocente? multitud de dudas empezaron a apoderarse de él, y si no merecía morir?
Se repetía constantemente que esa no era su decisión, que él estaba allí para no hacer preguntas.
Lo dejaron solo con el chico, Ivy estaba a escasas horas de llegar a Los Santos e ir a ayudarle, podía esperar o seguir el solo decidiendo hacerlo solo, quería demostrar que él podía y que no le iba a temblar el pulso, y aunque lo máximo que había hecho era pegar palizas o ayudar a Ivy a torturar, nunca había matado a nadie.
El chico se despertó pegando un pequeño gemido de dolor e intentando incorporarse, entró en pánico en cuando se dio cuenta que estaba atado de pies y manos, y que no podía ver nada, supongo que el dolor de cabeza que debería tener, también ayudó a que su corazón latiera como si se fuera a salir del pecho.
Empezó a gritar, es lo más común eso y preguntar que donde está, con quién está, qué hizo… Liam se quedó parado mirándolo desde arriba, intentando controlar su respiración, el pulso que le temblaba y que se viniera abajo al tener que arrebatar una vida y encima de alguien tan joven.
Aparentemente tenía unos 20 y poco años, era un chico negro con muchos tatuajes en la cara y en el cuello, entre ellos pudo ver unos tatuajes que aparentemente parecían de una banda de la ciudad, unos chicos llamados Blood street.
El encargo era no dejar ni rastro de él, daba igual como se tenía que hacer, pero teníamos que encargarnos de sacarle toda la información que pudiéramos y luego convertirlo en abono.

Liam se acercó por detrás y empezó a hacerle preguntas típicas:
Liam: ¿cómo te llamas?
El chico respiró fuerte al escuchar la voz de Liam alterandose y amenazándolo a la vez, lo peor que puedes hacer, es amenazar.
Liam volvió a insistir, quien mierdas eres.
El chaval le contestó que Derek, para luego, insistir en que le deje irse, que tiene mucha pasta y que se la podría dar.
Derek: joder hermano, de verdad dejame irme, os habéis equivocado de persona, os habéis equivocado!
La cara de Liam cambió y sus dudas volvieron de nuevo a él, haciéndole las preguntas equivocadas.
Liam: ¿Cómo se han equivocado? ¿Por qué?
Derek: joder hermano, yo no fui, fue mi compa, yo no tengo nada que ver, los otros ya me han preguntado tío, de verdad!
Liam cerró los ojos, se giró y empezó a caminar de un lado a otro mientras le decía:
Liam: Crees que nos hemos equivocado? porque debería dejarte con vida? Y si es todo mentira…
Derek: Joder te lo juro tío, de verdad. Confía en mí, te puedo demostrar que es mentira todo.
Entonces, Liam hizo lo peor que podía hacer, quitarle la venda de los ojos al chaval y mirarlo. El chico le puso cara de no haber roto ni un plato, empezando a jurar por dios que él no había hecho nada de eso, que todo era una trampa, que querían deshacerse de él cuanto antes porque sabía muchas cosas, cosas que no puede contar porque no es un chivato.
Las dudas empezaron a hacer mella en Liam y el rato pasaba haciendo que fuera cada vez más complicado el matarlo.
Los minutos pasaban y cada vez se hacía más largo, los llantos de Derek más bestias al ver que Liam empezaba a dudar, hasta que Liam decidió y decidió que quería ver esas pruebas.
Le desató las cuerdas y lo ayudó a levantarse, si iba a matar a una persona quería estar totalmente seguro de que se lo mereciera, y eso que sabía que Ivy no haría en absoluto eso.
Derek se agarraba del costado, y en cuanto Liam le dio la espalda para indicarle por dónde tenían que ir mientras le avisaba que si hacía alguna tontería le pegaría un tiro, Derek se abalanzó contra Liam.

Este cayó al suelo pegándose un golpe en la cabeza, por un momento la visión se le nubló mientras notaba como empezaba a no poder respirar al tener a Derek encima de el con las manos en su cuello.
Liam empezó a intentar sacárselo de encima agarrándolo de las muñecas mientras poco a poco perdía la fuerza y se asfixiaba.
Recordó lo que siempre le dice Ivy, busca los puntos flacos de las personas, defiendete aprovechando sus puntos débiles, en ese momento y con la última fuerza que tenía le pegó un golpe con el puño en el lado de las costillas que se agarraba en el momento de levantarse, haciendo que aflojara las manos que tenía en el cuello de Liam. Derek pegó un gemido de dolor mientras ponía cara de rabia y descontrol, permitiendo a Liam coger aire en ese mismo momento y clavar sus dedos en los ojos de Derek.
Liam apretó y apretó todo lo que podía haciendo que Derek se retirara y Liam pudiera recuperar un poco el foco de atención y empujarlo para poder llegar a la pistola que se le alejó al caer.
Mientras Derek intentaba levantarse Liam cogió la pistola y descargó el cargador entero en su pecho, su primera muerte, más que merecida.
¿Sabes qué ocurre con esto? Liam se llevó una paliza cuando lo vi en el suelo con las marcas en el cuello, tumbado en el suelo cogiendo aire como si no hubiera un mañana, y me di cuenta de que acababa de tener su primer y mayor error, confiar en la palabra de una persona que está apunto de morir y lo sabe.
Entré por la puerta con la pistola como si yo sola fuera a enfrentarme con toda la puta comisaría de policía de los Santos, dispuesta a tener que pegar de tiros hasta la saciedad y morir si hacía falta allí mismo, en ese mismo momento me di cuenta, joder… Ivy, Liam es más importante de lo que pensaba para mi.
Y es que sí, joder, sí, el puto amor me pierde, y es mi punto debil, no voy a mentirte, pero también es algo que me hace más fuerte, y yo, lo uso a mi beneficio.
Allí estaba Liam tumbado en el suelo mientras Derek caía de rodillas y posteriormente desplomado contra el suelo con el pecho como un puto colador, apreté los dientes y fui directa a por Liam, le puse la pistola en la frente y estaba dispuesta joder, estaba dispuesta a castigarlo por la cagada que había cometido, ese tío debería estar putamente atado, debería ya estar muerto desde hace un buen rato.

Ivy: Me voy a cagar en el puto satanas, Liam! ¿Qué coño has hecho?
Liam: Esper..espera, que coja aire.
Ivy; Ni aire ni pollas, como no me respondas como dios manda, el siguiente aquí en palmarla vas a ser tú!
Le cogí la pistola que estaba en el suelo, miré el cargador y estaba totalmente vacio, disparó descargando todo el cargador, joder, pasó miedo? sí que pasó miedo sí.
Liam se tumbó, se mantuvo en silencio, cerró los ojos y mientras intentaba controlar su respiración, le caían lágrimas por la mejilla. Había matado a su primera persona,
En ese momento recordé a mi abuelo, recordaba como siempre decía que debemos ser fuertes, pero tenemos que tener nuestro momento de sentarnos, pensar, llorar si hace falta y eso sí, siempre obligatorio levantarse. Recuerdo cuando maté al policía cómo me cambió el cuerpo, aun me duele haberlo hecho, y por culpa de otros, también recuerdo muy a menudo como esa familia se quedó si ese hombre, y como me afectó y lo mal que lo pasé. Y más que culparon a Fallath de ello, teniendo que aguantar el varios años de prisión.

Los tiros allí daba igual, no iba a escucharlo nadie, era toda una zona acordonada, y alrededores no había nada, me senté a su lado mientras él estaba tumbado, le cogí de la mano y me mantuve callada mientras se calmaba.
Me explicó que pensaba que se estaban equivocando y quería asegurarse de que no era un error arrebatarle la vida, vi como apretaba la mandíbula, como su cara de tristeza pasaba a rabia, su tono de voz cambió mientras me decía que se sentía traicionado, y que no iba a volver a confiar en la palabra de nadie que no fuera yo.

Debo admitir que sentí calma al escucharle eso, depende la persona responde de una forma u otra, otros se hunden y no vuelven a ser los mismos, depresiones, angustias, insomnio, pero Liam no, Liam se volvió más desconfiado en este trabajo, se planteaba menos las cosas e iba más al trabajo que a los motivos de porque esta esa persona debe morir.
Me dediqué en cuerpo y alma en apoyarlo y que esto no le cambiará la vida, que siguiera con ganas de seguir adelante y así fue, poco a poco empezó a dejar ese tema atrás, de ese cuerpo no se supo más, y es que los hornos son fantásticos, una barca los tiras al mar y encuentra tu los restos de nadie.
Empecé a enseñarle cosas por las que nunca se había interesado, como el poder torturar a alguien y no dejarle marcas, coser heridas, donde debería pegar un tiro si quiere que esa persona no se desangre en ese mismo sitio, aprendía de cada paso que daba, como hacía yo con mi abuelo y Marco, cada detalle era importante, siempre empatizar y ponerse en el lugar de la otra persona, cómo actuaría, usar la intuición y poder adelantarte a los acontecimientos.
Las semanas pasaban, cada vez estaba más cerca de Liam y nos volvimos uña y carne, lo quería, joder si lo quería y lo quiero, pero no estaba ni estoy preparada para volver a atarme a nadie, quizás la última oportunidad que le di al amor con Klay me pasó factura, solo sé que necesitaba mi tiempo, y el día que entré y lo vi en el suelo mientras el otro caía, pensé en quemar todo el local y que le dieran por culo a todo.

A partir de ese momento los trabajos se volvieron más fáciles, no hacía falta que le explicara tanta cosa, e inclusive se animaba a realizarlos él mientras yo me sentaba y le veía trabajar. Diría que se volvió más frío, quizás menos empatico en estos casos, aprendió a separar las cosas a las malas, a las muy malas, apunto de morir. Pero a veces nos ponen esta clase de pruebas y al menos él sobrevivió.

Allí en Florida todo iba bien, estaban allí todos mis hermanos, Ian dejó en manos de sus trabajadores el negocio unos días de San Francisco, mi hermano Klaus estaba mirando de adelgazar el gordo, y el otro
Dominik estaba como siempre haciendo el capullo junto a demás colegas con los negocios en Florida. Miami había sufrido varios cambios, cosa que pudieron controlar, encontré a muchos amigos, y otros tantos por desgracia no estaban, cárcel, drogas, muertos, y alguno lo que es peor, casado y con hijos.
No voy a mentirte, me habría encantado sentar cabeza con este tema de la ilegalidad y tener mi familia, darle a mi madre unos nietos y que dejara de pensar que tiene por hija una mala perra que se dedica a todo lo que ella no quería que se dedicara.
Mi padre, sin embargo, me miró con cara de orgullo y me dijo lo que yo ya sabía, cada día que pasa estás más guapa.
Es obvio, estoy genial, y el que no lo vea, que mire esa vista.

Esos días en Florida fueron geniales y me habría encantado presentarles a Liam, pero no podía ser por ahora, aparte, que les presento? si no es mi pareja, al menos por ahora.
-Hola mamá, papá, aquí Liam, me lo follo y demás, pero no es mi chico, ya que me estoy tirando unos cuantos más, y no me apetece atarme a absolutamente nadie. Gracias…-
No, mejor no, que no me apetece, allí me contaron que habían sabido de Fallath, pero que prefirieron no decirme nada, ya que había pasado página. Y la verdad que me sentó como 1 puta patada, joder, aunque ya no esté con él y se fuera sin decirme nada, él y yo durante muchos años fuimos el uno para el otro, y siempre estuvo a mi lado protegiéndome.
Le debía mucho, y lo que estaba claro, que el a mi también, pero ya había pasado página, y aunque si lo viera le dejaría sin piernas como mínimo o en silla de ruedas durante mucho mucho mucho tiempo, no lo mataría, aun no.
Ya una vez en Florida y aun trabajando pero más tranquila en este mundillo, recibí una llamada.
Al principio pensé que era una coña, mi hermano muchas veces me llamaba desde un número muy raro, me quedé callada y podía oir como una respiración esperaba a que dijera algo. Yo tengo por costumbre esperar a que la otra persona hable primero cuando me llaman, pasaban los segundos y los dos nos mantenemos callados, cada vez iba creciendo más mi sonrisa pensando que sí, era mi hermano haciendo una broma. Hasta que escuché una voz grave, bastante sexy la cual no pude identificar, no se le parecía ni el acento ni nada a nadie que conociera.
Mi cara cambió, odio que me llamen en oculto o con códigos, aquí la que hace eso soy yo, pero.. acepto que esta clase de llamadas lo podría hacer cualquiera.
Había pasado 1 minuto y medio de silencio en el que ambos nos callamos, hasta que escuché un Señorita Ivy Halsey, se que está al otro lado del teléfono, tengo a gente ahora mismo observándola, se que se encuentra en su estudio, que va de negro entera y estás ordenando las cajas. Cómo te encuentras?

Lo primero que hice fue no mirar a los lados, aproveché e intenté mirar de reojo el espejo y los cristales a ver si podía ver gente alrededor, no veía ni un alma. Poco a poco fui tirando para atrás, ya que
eso solo podía significar que hubiera alguien con un francotirador o unos prismáticos a lo lejos observando. Y sinceramente no voy a ser blanco de nadie si lo puedo evitar, así que fui tirando para atrás
hasta dejar de estar en visión.
Ivy: Pues estoy genial, aquí como dices, ordenando. Y usted? puedo tutearte?
Desconocido: Por supuesto, no hay nada que quiera más que nos llevemos bien, y más sabiendo el historial que tienes y lo bien que trabajas. Todo bien con Liam? ha aprendido por lo que veo, se maneja mejor que antes.
Mi cara cambió en ese mismo momento, una leve sonrisa surgió en mi cara, si es que no puedo evitar ser una creída de mierda, yo lo admito, tranquilo.
Ivy: claro, tiene una buena maestra. Tengo el placer de saber con quién hablo?
Desconocido: Pues por ahora no sabrás mi nombre, pero digamos que estoy un rango más alto que la última persona con la que has trabajado, pero esta vez quiero que las cosas sean distintas. Se que has estado mucho tiempo manejando el cotarro sola y te has desenvuelto muy bien, pero esta vez te aseguro que tendrás apoyo.

Ivy: Me parece perfecto, pero sabe que estoy un poco al margen de todo últimamente, hago trabajos aún para la RTI y…en ese mismo momento me interrumpió…
Desconocido: Ivy, esa gente ya no va a trabajar más allí. Hay limpieza, cómo hará unos años sufrió esa ciudad. Quiero contar contigo y con Liam, y se que os vais a poner manos a la obra.
Necesito gente con cabeza, con saber estar y saber del negocio, armas, droga, información, que sepa de la crueldad lo haya vivido, y aún así, sabe controlar sus peores rasgos, y sois los indicados.
Ivy: ¿Sabe de esto Liam? ¿Qué ocurre con los demás de la RTI? Algunos trabajaban para mí también.
Desconocido: Tocará volver a empezar, y sí, Liam será informado de esto una vez te cuelgue.
Ivy: no hay forma de poder hablar de esto en persona no?
Desconocido: No querida -Dijo mientras se ríe-, yo solo quiero ver el mundo arder y tener a gente que sepa controlar ese fuego en esa ciudad.
En ese momento recordé que fue una de mis grandes motivaciones para venir a la ciudad ese mismo motivo, ver arder la ciudad, controlar ese fuego a mi antojo o directamente ser el aire que expande el fuego y crea descontrol y control a la vez.
En el desorden de mi caos, está el orden que yo quiero y añoro, enseguida le dije que sí, pero no iba a ser la perra de nadie.
Entre carcajadas me dijo que no tenía que preocuparme de eso, y que había en la ciudad una persona más aparte de Liam que trabajaría codo con codo nosotros, aparte de unos cuantos que venían de fuera. En ese momento pensé, noo..joder, socializar más? conocer a gente nueva? voy a tener que hacer otro esfuerzo en conocer a más gente, aún así acepté.
Esperé un rato a llamar a Liam, el cual apareció por el estudio para hablarlo detenidamente, cosa que no hacía falta, los dos estábamos convencidos, íbamos a darle caña de nuevo. Era hora de volver al ruedo y dejar de estar de chil.
Tocaba averiguar quién era el tipo que estaba en la ciudad, y quienes eran los que venían, y sobretodo, que todos entendamos que estamos con un fin, y no somos enemigos.
No sé qué cojones pasará, ni que fin tendrá todo esto, lo único que sé es que se viene una muy gorda, y estoy dispuesta a estar lista para estar en primera fila.