Nasir Wahed

Nasir Wahed, 32 años, Faisalabad (Pakistán)

Nasir nació en el seno de la típica familia pakistaní. Su padre se llamaba Hamid, tenía un buen trabajo en una academia militar donde era instructor de tiradores. Su madre, llamada Saima, siempre le trató bien a él y a sus hermanos. Durante su infancia intentó enseñarles bien el Corán y que la familia siempre era lo primero. En un principio, Nasir era hijo único, pero cuando se enteró del primer embarazo de su madre se puso muy contento. Por fin podría compartir todas sus cosas con alguien más, no sería el único en recibir las riñas de sus padres, y con suerte además sería un niño como él. Después de que el pequeño Rashid naciera, fueron inseparables y todo aquello que Nasir aprendía se lo enseñaba a su hermano.

A la corta edad de 9 años ya pensaba como alguien más maduro de su edad, siempre tenía en mente avanzar y no quedarse estancado. Cada sábado Nasir se escapaba de noche con su hermano Rashid para ver como partían los militares hacia sus misiones.
También y a pesar de haber nacido en fechas totalmente diferentes, Nasir y Rashid siempre celebraban sus cumpleaños como si fuesen el de ambos. Para Nasir, su hermano era muy importante y compartían no solo lo material, sino también sus secretos y preocupaciones.

En cuanto a la escuela, no le iba mal del todo en los estudios y a su vez ya se le veía que tenía una buena constitución para los deportes, aunque su asignatura favorita fuese historia. A veces era un crío un poco vago, le costaba concentrarse en estudiar, pero a la vez era muy creativo y por ello siempre conseguía salir bien de los exámenes. Aunque más de una vez le daba disgustos a su madre con las notas.

Conforme iba creciendo, empezó a verse su don de gentes, empezaba a liar con su labia a sus profesores y mayores, además de tener bastantes amigos. Era un chico muy abierto y amigable con casi todo el mundo, era capaz de acercarse a alguien y que esa persona confiase en él a penas hablasen un poco, era gracioso, pero a veces tenía algo de mal carácter.

Su entorno familiar no cambió con los años, seguía siendo bueno, aunque con los altibajos de cualquier familia y se llevaba bien con todos sus hermanos. También como todo adolescente empezó a ser algo más rebelde junto a Rashid, alguna vez se metían en líos y se peleaban con otros chicos. Por supuesto también su curiosidad sexual estaba muy despierta y más de una vez se llevó algún bofetón por robarle besos a alguna chica de la escuela. Cuando cumplió los 14 años perdió su virginidad con la que sería su primera esposa Aisha, la cual tenía 30 años.

 

En ese tórrido encuentro en un establo Aisha quedo embarazada y por ello tuvieron que casarse. Aisha venía de una familia acomodada de Pakistán y fue vista con buenos ojos por la familia de Nasir. Unos meses más tarde daría a luz al primer hijo de Nasir, Mufasa.
Podríais creer que esto abrumó a Nasir por ser tan joven, pero el veía positivo una cosa… EL DINERO. Nasir sabía que el dinero era lo que movía el mundo y que algún día el sería un pez gordo.
Entre los preparativos de boda y el embarazo, dos años pasaron rápidamente.

A diferencia de un chico normal de 16 años Nasir había tenido que madurar muy rápidamente tanto por su familia como por él mismo, ya no se veía como un niño, sino como una persona adulta y su cabeza funcionaba así. Empezó a pasar bastante tiempo en el gimnasio, iba a correr mucho para prepararse físicamente puesto tenía en mente entrar al ejército y seguir los pasos de su padre. Ser militar era una buena profesión y tenía que poder mantener a su familia él solo sin tener que depender del resto.
El tiempo pasaba entre entrenamientos, el bebé y su matrimonio… Nadie le dijo que ser padre y marido era algo tan complicado, aunque como era un tanto pillo, se escaqueaba de sus responsabilidades más de una vez ya fuese para entrenar o simplemente para evadirse del jaleo de la vida diaria. Y a los 18 Nasir se alistó en el ejército de Pakistán, dejando atrás a su hijo con 4 años y su primera esposa.

Consiguió después de un par de años y mucho esfuerzo, entrar en las SSG ‘’las cigüeñas negras’’, el grupo de fuerzas especiales de Pakistán, cuando sólo tenía 20 años. En él se especializó en tirador selecto y explosivos. Estuvo en varias refriegas en la unidad especializada. Realizo con éxito más de 20 misiones, una de ellas fue el rescate de un general por parte de un grupo radical. 

El tiempo que pasó en el ejército fue duro y entre descanso en esas misiones conoció a otra mujer, con la cual tuvo una relación, la cual se llamaba Najia. Siendo sinceros, Nasir estaba con ella simplemente por el miedo a no volver vivo a su casa, él quería seguir sintiéndose vivo… Y se casó con ella mientras aún seguía en el ejército, antes de ir a otra misión.

A los 22 dio por cumplido su servicio después de ver como fracasó su unidad en el rescate de 5 rehenes contra los talibanes, ahí es donde entendió que para luchar contra el mal hace falta algo peor que ellos, y Nasir no tenía madera de héroe… Poco a poco comprendió que él no era como su padre, que no iba a luchar por la justicia o la defensa de su país sino por él mismo. Volvió a su casa con su ya segunda esposa y como era de esperar su hijo Mufasa no lo recibió demasiado bien puesto que no entendía cómo funcionaba la sociedad aún, era demasiado joven para entenderlo.

Nasir de adulto era una persona con un buen físico, un rostro proporcionado, nariz bonita, pero con un toque exótico, pómulos marcados… Tenía los ojos color verde esmeralda, el pelo castaño oscuro y suave, y una piel color canela. Aunque su estilo de vestir pudiese variar, siempre había algo que era como su sello personal: las chanclas.

Durante el año sabático después de volver del ejército, le ofrecieron trabajo como modelo y tuvo la oportunidad de viajar mucho y amasar bastante dinero para mantener a su familia. Tenía 23 años ya, y se dio cuenta del que el mundo del famoseo movía mucho dinero y que había bastantes ilegalidades en él. Muchos de este mundillo le dijeron lo que movían en tapaderas, Nasir se quedó abrumado y solo pensaba en el dinero que podría sacar.
En una pasarela en Damasco, conoció a Farah. Era preciosa y muy buena chica, Nasir se enamoró locamente de ella y empezaron a conocerse. Estuvieron viajando juntos mientras seguía en su carrera de modelaje, visitaron los mejores hoteles y restaurantes de todo el mundo. Nasir nunca le contó en todo ese tiempo que tenía dos esposas más y un hijo ya que sabía que Farah se cabrearía si se enteraba de esto… Por lo cual siguió ocultándoselo. Viajaba a Pakistán de vez en cuando para ver a su familia, y en esos viajes dejó embarazada a sus mujeres

Tras un par de años en el mundo de la moda, Nasir ya era un conocido modelo pakistaní.

En una de sus vueltas a Pakistán, su primo Fallath Khattab fue a visitarle puesto que quería reunirse con él y con su hermano Rashid. Este les contó que había conocido a una mujer que tenía mucha influencia por toda la costa de Florida y que tenía pensado expandirse por la zona de San Andreas. Su intención era establecerse en Los Santos. Fallath empezó a contar a lo que se dedicaba, bajo una tapadera legal empezaron a extorsionar y dar palos a los peces gordos. Nasir en un principio rechazó la oferta, ya que le abrumaba un poco el separarse de su familia e irse tan lejos. Rashid sin embargo aceptó y se preparó para viajar a Los Santos junto a Fallath… En un último momento Fallath le dejó a Nasir un sello y dijo ‘’-Búscanos si cambias de opinión’’. Al darle la vuelta al sello Nasir vio un símbolo de una calavera y unas letras en las que ponía: O.B.D.C.

Después de aquello, no supo más ni de su primo ni de su hermano. De vez en cuando recibía mensajes de ellos para que supiese que estaban bien, lo cual aliviaba a Nasir.

Pasaron unos 3 años entre pasarelas, viajes y sus esposas… A Nasir empezó a cansarle ese estilo de vida, ya tenía 28 años. Nasir fue a San Fierro a una pasarela la cual probablemente fuese la última de ellas, iba acompañado de Farah como todo este tiempo.

Después de esa pasarela Nasir decidió pedirle la mano a Farah y ella aceptó casarse con el amor de su vida. Esa misma noche entraron en su hotel unos hombres con el rostro tapado, Nasir intentó defenderse, pero le golpearon y cayó inconsciente. Al despertar se encontró a Farah atada en el suelo, la desató corriendo y vio que todo estaba desordenado, como si hubieran entrado a robar, pero comprobó que no le faltaba nada de valor. El teléfono de su habitación sonó y al otro lado de la línea una voz de mujer le dijo: ‘’-Te la han jugado, es una trampa. Tienes 2 minutos antes de que la policía abra tu puerta y registren la habitación’’. Nasir exclamó: ‘’-¡Yo no he hecho nada malo!’’ La voz dijo: ‘’-Lo sé, han colocado 1 kilo de cocaína repartida por la habitación, si no te vas ya, pasarás el resto de tu vida en prisión junto a tu futura esposa.’’

Nasir cogió a Farah en brazos y salió por la escalera de incendios y al bajar un Oracle negro pitó y les dijo: ‘’-Subid, rápido hay que sacaros de la ciudad ya’’. Nasir subió sin dudarlo presa de los nervios. Al mirar al conductor vio que era su hermano Rashid, este le contó que querían hacer daño a Fallath y hacer que cayese en la venganza por atacar a su primo… Fallath meses antes había robado a unos rusos 500.000 $ en un callejón en Los Santos sin saber que trabajaban para la mafia. La organización que manejaban secuestro a un ruso de la mafia y le hizo hablar, por eso sabían perfectamente el plan que se estaba ejecutando en ese momento.

Rashid llevo a Nasir y Farah al estado de Blaine donde un jet privado les esperaba en un pequeño aeródromo. Su hermano le dijo que no volviese en un tiempo a San Andreas, después le dio un abrazo y subió al avión junto a Farah.

Volvieron a Pakistán y a la vida normal, Nasir compró una casa con Farah, pero seguía estando el problema de que ella no sabía que Nasir tenía dos esposas más e hijos.

El tiempo pasaba y Farah cada vez sospechaba más que Nasir ocultaba algo… Muchos viajes y noches sin ir a casa.

Por otro lado, también estaba su hijo Mufasa que ya con 17 años que tenía se daba cuenta que su padre hacía cosas sospechosas por lo que discutió con Nasir, le dijo que como podía llamarse padre si nunca estaba en casa. Nasir intentó hacerle entender que todo el tiempo que había pasado fuera había sido para mantener a su familia.

Mufasa presa de la rabia siguió a Nasir aquella noche sin que este lo supiera hasta la casa donde vivía con Farah. Al llamar a la puerta y encontrarse con Farah le contó toda la verdad a la chica: que Nasir estaba casado con dos mujeres más y tenía más hijos aparte de él. Eso costó una discusión muy fuerte entre Nasir y Farah, que conllevó a que ella le diese una oportunidad de que dejara a sus otras esposas y sus hijos para seguir con ella. Pero él le dijo que eso jamás lo haría, que eran sus hijos y que era responsable de sus vidas. Farah se fue llorando y abandonó a Nasir.

Él estaba locamente enamorado de ella, los días sin Farah no tenían el sentido que él necesitaba para ser feliz. Un día al volver a su casa se encontró una carta de Farah, la cual decía: ‘’Nasir, me voy a Los Santos a vivir el sueño americano. No puedo quedarme aquí, todo me recuerda a ti. Quiero perdonarte, pero no puedo olvidar la mentira que hemos vivido… Ojalá puedas encontrar la felicidad en esta vida.

Nasir decidió seguirla a Los Santos, por lo que llamó a su hermano Rashid y le dijo que necesitaría dinero para empezar de nuevo y poder encontrar a Farah. Y mientras hacía las maletas para coger su vuelo, llamaron a su puerta y al abrir se encontró con Mufasa. Padre e hijo hablaron, y le dijo que se iba a buscar a Farah que no podía estar sin ella. Mufasa dijo que le ayudaría e iría con él, que nada le retenía en Pakistán y quería ver mundo. No sabía si Mufasa lo hacía por el mismo o porque se sentía culpable… pero su compañía reconfortó a Nasir.

Mientras estaban en el avión Nasir sacó el sello que le dio su primo Fallath y empezó a mirarlo fijamente. Mufasa le dijo: –‘’¿Qué es eso?’’ y Nasir le contestó: –‘’Nuestra nueva familia’’.