TEO ROSSI

Teo Rossi tiene 29 años, de padre Italiano y madre Española se crío en un barrio problemático de España. Siempre ha sido un chico abierto y sin complejos, hacía lo que le daba la gana y cuando le daba la gana. Testarudo pero a su vez con una mentalidad abierta a cualquier opción o plan. Con un don por los vehículos, tanto reparándolos como llevándolos, un amor por las motos y las competiciones, una persona normal y que suele pasar desapercibida, pero que en su día a día, no te esperarías de todo lo que es capaz de conseguir.
Lo malo que los problemas venían a él como si tuviera un imán. Al principio por su corta edad podía evitarlos, pero con el paso del tiempo, la fuerza de voluntad se iba torciendo.
Desde bien pequeño sus padres lo apoyaron con su amor por el motor, sobretodo por las motos. Compitiendo contra los mejores y ganando el Mundial de Enduro Junior. Los ojos se posaron en él dándole una fama bien temprana, que llevó a que perdiera los estribos y a generar polémica en su vida privada.
Todo iba medianamente bien y por su familia se alejó de todo lo que podía joderle la vida, hasta que la falta de dinero hizo que las amistades terminaran por llevarle por el peor de los caminos. Drogas, sobretodo porros, y la distribución de ello fue lo que quebró su vida ya del todo.
Tuvo que pedir ayuda a sus amigos al quedarse sin un euro, y ahí fue cuando recibió un duro golpe.
Sus amigos pasaron olímpicamente de él, dándole la espalda y dejando que estuviera apunto de perder la vida a manos de los matones de una mafia. Cogió lo primero que pilló, se despidió de su familia y se fue a Los Santos donde ya tenía algún conocido, con la esperanza de poder volver a empezar desde cero, con la cabeza fría y sin mirar atrás.
Al llegar allí, recibió la bienvenida más rata que podía conseguir, dando el palo y dejándole sin las maletas que tenía ni nada. En un país extranjero, sin amigos, sin nadie, le tocó espabilar y levantar la cabeza por él, y por su familia en España.
Días trabajando por 4 dólares, hasta que consiguió un trabajo de repartidor que le duró bien poco al abrir una nueva empresa de Taxis en Los Santos. 

Con su afán por conducir, quiso probar suerte siendo aceptado por un Paquistaní y sus ganas de que el cliente llegara lo más rápido posible. No muy legal era el asunto, pero le daba de comer y era más que suficiente.
La mujer del paquistaní, una tal llamada Zulema, morena con ojos negros, que desde el principio no se caían bien. Lo que Teo no sabía es que estaba en medio de una mafia e iba a empezar a crecer en la ciudad de una forma que no se esperaría.
Zulema era la ayudante de un Narcotraficante en la ciudad, básicamente tenían la ciudad movida entre ellos y la mafia de su marido, que se encargaban de las armas.
En cuanto Zulema empezó a confiar en Teo, hizo a este con varios cientos de miles de dólares al encargarle mover kilos de droga.
Con el paso de los años, como todas las mafias, esta desapareció. Lo último que sabe de Zulema es que se fue de EEUU con su marido, y que actualmente vive como nadie.
Con varios cientos de miles de euros en su casa entre pared y pared, le empezaron a investigar por los lujos que empezó a tener con dinero sacado de la nada.

Entre ellos una chica el cual su nombre no diremos, una organización tan grande que todo lo que venía a la ciudad, era por la mano de ellos. Una familia bastante rara y grande. Armas, dinero, drogas, extorsiones, asesinatos… se dedicaban a todo.
Él pensaba que pasaba desapercibido y que no iba a estar de nuevo como objetivo hasta que fue contactado por este grupo. Al principio empezaron a contactar con él para reparar vehículos y mover algo de droga, y conforme pasaba el tiempo,
Empezó a trabajar en Los Santos Custom siendo un simple aprendiz, hasta que poco a poco fue ascendiendo. Con el tiempo y el esfuerzo llegó a ser el jefe del taller, justo cuando este grupo de personas empezó a requerirlo para cosas más mayores que mover droga.
Pasaron los meses y todo iba de lujo, hasta que una redada terminó con esta organización, dejando a Teo escondido una buena temporada en un piso patera como lo llamaban ellos. Un piso a propiedad de una persona limpia totalmente que apoyaba la causa de estos.
Con otro aspecto y suficiente dinero, cogió sus cosas y se fue para Las Vegas. Allí tenía varios amigos que le ayudarían de parte de esta última organización. Lujos, drogas, mujeres, apuestas. Con más de 1 millón de dólares en fajos, y toda la vida por delante, iba a disfrutarla al máximo.
Lo que no imaginaba es que terminaría cayendo a manos de una mujer de 31 años, llamada Ivy, de su marido y hermano. Las ganas de meterse en líos eran mayores que las de quedarse el resto de su vida apostando el dinero ganado.
Se apuntó a un golpe que tardaron varios meses en planear, todo salió de lujo, hasta que en la furgoneta de intercambio los traicionaron, haciendo que Ivy matara a un policía y culpando a su marido el cual se quedó en el lugar del crimen.
Desde entonces, estos volvieron a Los Santos, donde esperan pacientemente el plan perfecto para sacar a Fallath, el marido de Ivy de prisión y así volver a tener toda la ciudad para ellos solos, como antaño. OBDC y no nos la juegues, o lo último que verás será como te apuntamos a la cabeza.